- Sobre las tablas del Teatro Pavón, el tiempo parece detenerse para rendirse ante el talento. A sus 90 años, la incombustible María Galiana encabeza el cartel de ‘Yo solo quiero irme a Francia’, desplegando una vitalidad y una autenticidad sobrecogedoras. Arropada por la solvencia de Nieve de Medina, María Roja y Anna Mayo, la veterana actriz nos regala una lección de verdad escénica que podrá disfrutarse hasta el 24 de mayo.
- Entradas de 18 a 25€.
Javier Estrada Gutiérrez
El prodigio de María Galiana y el debut de Elizabet Larena: Una joya en el Pavón

Hay citas teatrales que se sienten como un regalo, y «Yo solo quiero irme a Francia» es uno de los descubrimientos de la temporada. Bajo los focos del Teatro Pavón, la ópera prima de Elizabet Larena —que debuta con una dirección firme y sensible— nos abre las puertas de una casa -y una familia- para hablarnos de lo que realmente nos sostiene: las heridas heredadas y el humor como salvavidas.
Ver a María Galiana a sus 90 años es asistir a una cátedra de honestidad. Su presencia es arrolladora; una «muerta muy viva» que observa su propio velatorio con una mirada que desarma. Junto a ella, Nieve de Medina, María Roja y Anna Mayo tejen una red de secretos y silencios que explotan entre risas incómodas y bizcochos de limón. La puesta en escena de Larena logra que lo mágico se sienta cotidiano, capturando esa grieta de la que habla la autora: la de las cosas que se quedan sin decir.


Me ha gustado cómo la obra transita de la comedia amarga al realismo mágico con una elegancia natural. Es un viaje emocional que nos recuerda que «irse a Francia» no es escapar, sino liberarse. Tienen hasta el 24 de mayo para asomarse a esta ventana. No solo merece la pena; es muy recomendable.
Gran Teatro Pavón está en la calle Embajadores 9. Madrid.




