- El gran chef Nazario Cano creció viendo cocinar arroces a su padre en el restaurante familiar de Alicante y hoy son uno de los pilares, junto a las brasas, del restaurante Árdia de Madrid.
- Tras una trayectoria de éxito, donde ha compartido fogones con grandes chefs como Adrià, Berasategui o Manolo de la Osa, y alcanzado reconocimientos como estrellas Michelin (en Jávea y en Murcia), Nazario habita hoy en su particular fortaleza de tres plantas en el distinguido Callejón de Puigcerdá, en el barrio de Salamanca, con una propuesta que habla el lenguaje del Mediterráneo y se centra en producto y receta, aunque también disfrutamos de su bagaje técnico y su intuición para hacer disfrutar al comensal.
Javier Estrada Gutiérrez
Restaurante Árdia de Nazario Cano
El universo de Árdia es elegante y está pensado para mimar a los amigos. Terraza, barra y mesas altas en planta calle. Pequeño comedor con moqueta y grandes espejos en segunda planta y ambiente lounge y exclusivo en la tercera, con coctelería, barra de sushi y pequeña terraza (Abierta desde las 16h.).
La cocina tiene un rollo muy cercano con la sala, y de hecho rematan bastantes platos delante de ti. Al final es ese deseo de compartir y la buena vibra de un equipo que le pone un cariño enorme a todo lo que sale a la mesa.
La cocina de Nazario
Esta vez, Nazario Cano aparca las piruetas y la altísima exigencia de la cocina Michelin para centrarse en lo que mejor se le da: disfrutar y hacer disfrutar. Lo logra con una carta estupenda que conecta el Mediterráneo con esos fondos de puro chup-chup y memoria, guisos con vuelta de tuerca, buenas carnes a la brasa y arroces de los que hacen afición.

Gamba roja de Dénia, El mejor posible bocado para comenzar una comida.

Ensaladilla de cangrejo (18 €): Un entrante marinero refinado que reinventa la clásica ensaladilla con el punto dulce e intenso de la carne de cangrejo.

Mosquitos de Mar: Menuda sorpresa! nunca los había visto o comido. Son como mini cigalas fritas que se comen desde la curiosidad, para descubrir un gran sabor.

«Almondiguillas» de Alicante: la reinvención de la croqueta de gambas. Rompen con todo lo que esperas de una croqueta tradicional, ya que no llevan el clásico rebozado de huevo y pan rallado; en su lugar, se envuelven delicadamente en clara de huevo montada antes de freír. Un bocado jugoso, ligero y rico.

Bikinis de tartar de atún rojo. Un bocado de los tiempos que corren. Vistoso, sabroso y fácil de compartir.

Vitello de atún rojo. Excelente plato y divertido giro que prescinde del redondo de ternera y reúne al protagonista de la famosa salsa tonnata piamontesa, en dos texturas.
Bacalao al Pil Pil con cream de berzas (35 €): Una muestra de cómo Cano domina las emulsiones tradicionales dándoles una vuelta de tuerca con matices vegetales.
Rigatoni de lenguado a la Meunière (35 €): Una combinación atrevida que une la finura del lenguado y su salsa a la textura de la pasta.
Pollo coquelet relleno de trufa y foie con setas de temporada y cebollitas (28 €): Un plato reconfortante, sabroso y elegante que resalta el gusto por la caza y las carnes jugosas.
Los arroces de Árdia

Arroz de lomo de vaca madurado con su tuétano (35 € por persona): Uno de los platos fuertes de la casa; potencia carnívora, melosidad e intensidad en cada cucharada.
Arroz de calamar y alcachofas (28 € por persona): Se elabora tanto seco como meloso, destacando el manejo impecable de los puntos de grano y el maridaje entre mar y huerta.
Fideuá de carabineros (40 € por persona). Puro sabor a marisco, potente y salino.
Y el que más me gustó: Arroz con manitas de cerdo y setas (30 € por persona). Profundo umami y notas de bosque como contrapeso.
En la sección dulce destaca por encima de todos la tarta de tres quesos -Idiazábal, Parmesano y Stracciatella- con trufa rallada y albahaca (10 €).
La bodega y la propuesta líquida
La experiencia en Árdia se completa con una bodega de vinos nacionales e internacionales pensada a medida, repleta de etiquetas seleccionadas para armonizar con el ideario gastronómico de Nazario. Además, la propuesta líquida incluye coctelería de autor y la experiencia del ÂM-BAR, pensada tanto para el aperitivo como para acompañar las cenas o disfrutar de la sobremesa en su planta alta con terraza.
- Restaurante Árdia.
- Calle de Puigcerdá 4B.
- Cierra los domingos noche.
- MENÚ de Día: 37€ entre semana.





