Suena «Tintarella di luna», las mesas visten manteles de cuadros rojos y blancos y, al fondo del pequeño local, la espalda de Andreas, el pizzaiolo, se agacha para sacar una pizza del horno de leña. Estamos en la pizzería trattoría Totò e Peppino, en la calle Fernando VI de Madrid, pero basta con cruzar la puerta para transportarse directamente a Nápoles. A ese viaje instantáneo ayuda, y mucho, el aroma casero de la salsa de tomate que lo inunda todo; el hilo conductor de una cocina familiar donde las recetas se respetan como algo sagrado.
Javier Estrada Gutiérrez
Pizzería Trattoría Totò e Peppino

Visitar este restaurante italiano en Las Salesas es lo más parecido a comer en casa de Salvatore Romano, el propietario de Totò e Peppino. El local acoge al comensal como si perteneciera a una familia del sur de Italia, un escenario donde el respeto por las tradiciones, la honestidad del producto y el mimo en la cocina se alían para disfrutar de una buena mesa.
Una tabla de embutidos y quesos italianos (24 €), acompañados de focaccia, es el mejor comienzo. Mientras tanto, se puede mirar la carta de vinos y repasar las diferentes zonas vitivinícolas del país de la bota para elegir al perfecto acompañante de los platos de pasta y de sus pizzas —Premio L´Arcimboldo d´Oro 2025. Un prestigioso galardón enogastronómico internacional que reconoce la excelencia de cocineros, pizzeros, pasteleros y productores—.

Su burrata rellena de pesto con tomates sherrys asados (20 €) está deliciosa, al igual que su parmigiana (16,50 €), una milhojas de berenjenas fritas, mozzarella, salsa de tomate San Marzano y parmesano.
Sus espaguetis carbonara —icónico plato romano— son famosos en Madrid. Para su elaboración utilizan guanciale curado con pimienta negra, pecorino romano y, por supuesto, yema de huevo. Pero el plato que me encantó fue el guiso de pulpitos en salsa de tomate, ligeramente picante (22 €). También hay que poner en este podio a la lasagna clásica a la bolognese (17,50 €).


8 pizzas clásicas, 7 de la casa y 2 de temporada
El cariño y la devoción por la pizza napolitana es la obra cumbre de Totò e Peppino (todas entre 12 y 18 €). Su plato insignia ha sido reconocido tanto en España como en Italia. Para mi gusto, destacan la Cotto e funghi (15 €), con tomate San Marzano, albahaca, jamón de York, champiñones, mozzarella y parmesano; la Terrona, una pizza napolitana con friarielli (grelos de la Campania), albahaca, salchicha napolitana cortada a cuchillo y provola ahumada; o la increíble Francesca (imagen de portada), elaborada con ragú napolitano, albahaca, albóndigas tradicionales de Nápoles, stracciatella de búfala de la Campania y una lluvia de pecorino romano DOP. Son bocados que bien merecen una visita a este italiano.
Más allá de Nápoles está el resto de Italia

La carta es muy completa y también viaja por el resto del recetario italiano. Así, pueden ser una excelente opción platos como los mezze maniche all’Amatriciana, originarios de la villa de Amatrice (en la región del Lacio); el risotto, típico del norte de Italia (Lombardía, Piamonte y Véneto); la pasta rellena saccottini de ricotta y pera en salsa de trufa negra, propia de la cocina del centro-norte (regiones como Umbría, Toscana o Emilia-Romaña); o la tagliata de lomo de vaca, una receta clásica de la Toscana.
De postre, un tiramisú

En Totò e Peppino el tiramisú (6 €) se sirve dentro de una cafetera y tiene un sabroso sabor a mascarpone, ¡como debe ser! Además, tienen cannolis rellenos de ricotta dulce con chocolate o de ricotta con pistacho; cremoso de quesos italianos con base de galleta María, flambeado en la mesa y terminado con frambuesa deshidratada y granillo de pistacho; el típico dulce napolitano mini graffe al due sapori (10 €) —una rosquilla frita parecida a un dónut— o helados de la heladería Sienna.
Los restaurante italianos Totó e Peppino están en la calle Fernando VI, 29 y en la Avenida del Mediterráneo 21.
¿Quiénes eran Totò e Peppino?
Totò e Peppino eran los actores Antonio De Curtis y Peppino De Filippo, una de las parejas cómicas más legendarias y queridas de la historia del cine y el teatro italiano, especialmente durante las décadas de 1950 y 1960. Ambos eran de origen napolitano.





