Siempre es excitante acercarte a una cocina desconocida y degustar platos diferentes que te hacen viajar a otras culturas. Persimmon´s, es un restaurante georgiano con platos profundos y sabrosos que, potenciados por un ambiente chic y buena coctelería, redondean una experiencia top.
Javier Estrada Gutiérrez
Restaurante georgiano Persimmon´s

El recetario de este país del Cáucaso, puente entre Rusia, Turquía e Irán, guarda sabores especiados y elaboradas recetas que combinan el Mediterráneo, la Ruta de las Especias y la influencia Persa. Las nueces o los jugos de fruta dan espesor y sabor a las salsas, mientras que el cilantro o el estragón se mezclan para potenciar carnes y guisos.
Todo para compartir
En Persimmons la norma es clara: hay que dejarse llevar. La clave reside en confiar ciegamente en un servicio de sala impecable, que marca el compás de una cena que debe arrancar, sí o sí, con su Khachapuri (imagen de portada). Hablamos del plato nacional, un pan recién horneado y generoso, relleno de tres tipos de quesos, mantequilla ahumada y esa yema de huevo central que, al romperse, crea una danza de cremosidad absoluta (15 €). Un imprescindible que justifica la visita.

Para limpiar el paladar e introducir frescura, nada mejor que el Pkhaleuli: un surtido de patés vegetales (remolacha, calabaza y espinacas) con ese toque terroso y elegante, ideales para dipear con su pan casero de maíz (14 €).

La transición hacia los bocados calientes llega con sus croquetas de carrillera, melosas y profundas, y las icónicas berenjenas rellenas de pasta de nueces especiadas, coronadas con el punto ácido de la granada (15 €).

Si buscas contraste, la merluza crujiente aporta la textura necesaria antes de entrar en materia carnívora. Para los amantes de la brasa, la entraña de ternera es la protagonista: servida con verdura ahumada y un sorprendente toque de salsa kimchi (23 €). ¿El acompañamiento obligatorio? Sus patatas baby al horno, escoltadas por verduras y esa nata agria que redondea cada bocado (12 €).
El broche final se debate entre la tradición y la autoría. El requesón con mermelada de naranja y galleta de caqui (7 €) es una oda a la fruta que da nombre a la casa, mientras que su tiramisú (10 €) pone el acento dulce a una experiencia que es puro sabor georgiano con vistas a la calle Bárbara de Braganza.
La cuna del vino

Georgia es el primer lugar en la historia donde los humanos elaboraron vino, y sucedió hace 8000 años. Lo más sorprendente es que hoy siguen elaborando el vino de la misma manera, artesanal, natural, con crianza en vasijas de barro enterradas y sus variedades son frutales, aromáticas y con un punto de acidez vibrante. La carta de Persimmon´s es otro de los motivos por los que elegir este restaurante.
Cócteles con Chacha
Pero todavía quedan más sorpresas. El espíritu de Georgia está en un destilado de uva -aunque puede ser de caqui, ciruelas, peras o higos- llamado Chacha, que se asemeja a la grappa italiana y que en Persimmon´s es la base de una más que interesante carta de cócteles que te alegrarán la sobremesa.


El restaurante Persimmons está en la calle Bárbara de Braganza 2. Madrid.
- Precio medio por persona 40€.
- Horario: de martes a Domingo de 13:30 a 02h.





