Hasta el 15 de junio los comensales del restaurante mexicano Xamach pueden disfrutar de cuatro recetas tradicionales de mole, reinterpretadas con un toque moderno.
Moles en el restaurante Xamach
- Pipian Verde, una salsa suave elaborada a base de semillas de calabaza, acompañada de carne magra de cerdo ibérico.
- Manchamanteles, con una salsa a base de chile ancho, especias y frutas, servida en una tostada con camarón y nopales, bañada en la emblemática salsa manchamanteles.
- Mole Poblano, una preparación con más de 25 ingredientes, que incluyen chiles, frutos secos, especias y cacao. Se presenta en una mini enchilada rellena de pollo, coronada con queso y crema.
- Mole Negro, el más complejo de todos, con 35 ingredientes que combinan chiles, frutos secos, especias y frutas, creando una experiencia inolvidable para los paladares más exigentes. Son dos tacos dorados rellenos de ternera super tierna, bañados con mole negro y queso fresco por encima.
El precio de cada plato de moles es de 18€.
¿Qué es el mole?
El mole es mucho más que una salsa; es el corazón de la cocina mexicana, un complejo estofado que varía enormemente, pero que tradicionalmente combina chiles, especias, frutos secos, chocolate y otros ingredientes dulces y salados. Su receta es laboriosa y puede incluir hasta cien elementos, molidos y cocinados lentamente hasta lograr una textura rica y un sabor profundo y equilibrado.
La historia del mole se entrelaza con la de México, con orígenes que se remontan a la época prehispánica, donde ya existían salsas a base de chiles y otros ingredientes. Sin embargo, la versión más conocida, el mole poblano, se cree que fue creada en conventos coloniales de Puebla por monjas, quienes adaptaron ingredientes europeos a las tradiciones culinarias indígenas para agasajar a dignatarios. Cada región de México tiene su propia versión, reflejando la diversidad cultural y gastronómica del país.
El restaurante Xamach está en la calle José Ortega y Gasset 83. Barrio de Salamanca.





