Muy pocas veces una tienda consigue sorprender hasta el punto de atrapar al visitante y hacer que no quiera salir. Rusticana es un espacio único en Madrid que aúna vino y arte. Lo es por las más de 600 referencias de vino que Manuel atesora, por las piezas que expone la artista Irenissim, y por la atmósfera acogedora que esta pareja ha logrado crear en Chamartín. Una experiencia donde la cercanía de su conversación y la calidad de su asesoramiento marcan la diferencia.
Javier Estrada Gutiérrez
- Más de 600 referencias de vino.
- El arte exclusivo de Irenissim.
- Descorche en barra y despensa gourmet.
- Cenas privadas con maridaje («La Mesa»).

Ubicado en la calle José Lázaro Galdiano, 1 (haciendo esquina con Juan Ramón Jiménez, en la zona del Bernabéu), Rusticana nació en junio de 2024 como el gran proyecto personal del reputado enólogo y sumiller Manuel Herrera Coronado junto a su pareja, la artista Irene Pérez (Irenissim). Pensado principalmente como una tienda de vinos de alta selección y punto de encuentro gastronómico, este espacio de dos plantas destaca por su atmósfera acogedora, donde el rigor enológico se entrelaza con el arte de autor, los productos gourmet y un exclusivo formato de cenas privadas.

El nombre del establecimiento rinde tributo tanto al reciclaje artesanal de piezas rústicas a las que dan una segunda vida, como a la ópera Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni, fiel reflejo de la pasión por la cultura que respiran sus fundadores.
El universo de Manuel: más de 600 referencias elegidas una a una
El gran pilar de Rusticana es su propuesta enológica, capitaneada por Manuel Herrera Coronado (Marqués de Gallegos de Huebra), sumiller y enólogo con más de 30 años de trayectoria técnica y jurado habitual en certámenes nacionales e internacionales del sector:

- Criterio de selección de autor: Manuel cata y aprueba personalmente el 100 % de los vinos que entran en la tienda. Su labor incluye la búsqueda de pequeñas bodegas, la selección minuciosa de añadas concretas y un seguimiento cercano de la evolución climática de cada cosecha para ofrecer solo piezas excelsas.
- Geografía del vino: La vinoteca alberga una bodega viva de más de 600 referencias. Un 70 % de la oferta se centra en proyectos vitivinícolas de España, mientras que el 30 % restante está dedicado a grandes zonas internacionales como Francia (Champagne), Argentina, Nueva Zelanda, Australia y, muy especialmente, Sudáfrica, una de las grandes debilidades del sumiller.
- Asesoramiento personalizado: Manuel atiende a diario en el local para orientar tanto al iniciado como al coleccionista experto, recomendando joyas poco conocidas que se adaptan con precisión al gusto de cada cliente.
«La Mesita» para el descorche informal y «La Mesa» para cenas privadas

Rusticana permite disfrutar del vino en diferentes formatos a lo largo del día:
- «La Mesita» (Planta calle): Ideal para un tapeo improvisado y un descorche al instante. Los visitantes pueden elegir cualquier botella de las estanterías y disfrutarla acompañada de conservas de alta gama, salazones, cecina, ostras, patés o una tortilla de patata recién hecha.
- «La Mesa» (Planta superior): Un espacio elegante y acogedor reservado a un máximo de 8 comensales donde Manuel ejerce de anfitrión en cenas privadas con menú cerrado. En estas veladas, el sumiller diseña maridajes a medida en los que suele abrir una botella de vino diferente por cada asistente (a partir de 70 € por persona, con vinos incluidos).
El sello artístico de Irenissim

El cuidado ambiente de Rusticana encuentra su perfecto contrapunto en la obra de Irene Pérez (Irenissim). La artista expone y vende en el local sus creaciones, que abarcan desde pinturas, esculturas, cerámicas, lámparas y collages, hasta retratos en lápiz y pastel (destacando los de temática infantil y animal) o la customización de cráneos de animales y objetos antiguos. Sus piezas conviven en completa armonía con las botellas, aportando una estética cálida y un carácter único al espacio.

Asimismo, la tienda cuenta con una selección delicatessen que incluye aceites de oliva, mermeladas, embutidos y quesos artesanales, ideales para acompañar la compra de vinos o preparar cestas de regalo exclusivas.
Tanto en la selección de vinos como en las piezas de arte, la horquilla de precios oscila aproximadamente entre los 25 € y los 400 €.

- Rusticana: Calle José Lázaro Galdiano, 1 (esquina con Calle Juan Ramón Jiménez). 28036 Madrid (Distrito Chamartín / Zona Bernabéu).





