Roberto y José Cabrera, hijo y padre, conversan en un rincón del restaurante Huerta de Carabaña.

 

Fluye el río Tajuña regando el sur de Madrid. A su paso por la finca de la familia Cabrera parece detenerse para acariciar su huerta y girar en un remanso acunando dos cisnes que embellecen un paisaje rural y poético donde el esfuerzo por encontrar el sabor auténtico tiene su propio escenario. Estamos en Huerta de Carabaña y la novedad es que este verano podemos reservar mesa y disfrutar de un soberbio menú degustación.

El restaurante, con el mismo nombre, continúa cerrado hasta nueva orden, en la madrileña calle Lagasca. Allí Madrid ha descubierto los tomates morunos que planta José Cabrera, y sirve con orgullo y con un chorrito de aceite de oliva virgen extra elaborado por la familia. También han sido las cocinas donde los chefs Roberto Cabrera y Ricardo Álvarez han exaltado el sabor y la importancia de las verduras y las frutas desde su cocina a cuatro manos.

Este verano, la cita se traslada a la finca. El restaurante es un jardín de sensaciones para 50 comensales que en mesas redondas y bajo una techumbre de carrizo, disfrutan de un menú degustación (65€. sin maridaje) rodeado de una huerta milimétricamente diseñada para dar los mejores productos, a la vez que parece pensada para pasear de la mano y despertar del mejor sueño o realizar la sesión de fotos para la próxima portada de la revista Vogue.

 

Huerta de Carabaña - Huerta de Carabaña: saborear el verano desde una experiencia sublime

 

Sentados en la mesa, con una copa de champagne en la mano, los aromas llegan rotundos y sabrosos desde una cocina montada en un templete con paredes de cristal. Unas brasas extendidas cocinan una pieza entera de cordero lechal de raza colmeraneña, mientras que el olor de la crema de calabacines se mezcla con algunas especias.

De primero gazpacho junto a un “solomillo” de tomate bien aderezado. Le sigue un plato homenaje al calabacín, servido en tres texturas: mini calabacines, crema con vinagreta de piñones y flor rellena de queso y cereza. ¡Emocionante!

 

calabacín Huerta de Carabaña - Huerta de Carabaña: saborear el verano desde una experiencia sublime

 

En la copa un tinto de la casa, de nombre Valdepotros, elaborado en las 12 hectáreas de viñedo propio, donde la variedad Tempranillo manda, además de Syrah, Merlot, moscatel y Cabernet Sauvignon, así como el terroir.

El tercer plato es un pisto de verduras acompañado de un huevo frito de gallinas de raza extremeña. En este punto, el mayor glamour es comérselo con los dedos, acompañado de una rica pieza de pan.

Plato de cuchara para el cuarto plato, un fondo poderoso de verduras donde la acelga roja, el kale y la acedera, comparten ovación con unas tiras de jamón ibérico.

El quinto plato termina el pase de salados. Se trata de la proteína bien entendida. Aquél cordero lechal llega a la mesa asado al estilo Burduntzi (popularizado por los vascos emigrantes en Argentina), servido sobre hojas de lechuga y salsa de yogurt, hierbas con toques cítricos. ¡Espectacular!

De postre, no pueden faltar las fresas de la Huerta de Carabaña. Un final feliz.

Pero no puede terminar aquí. Un piano suena cuando cae la noche (otros días toca un grupo de Jazz) y es el momento de alargar la conversación con una copa en la mano…. No te preocupes, puedes pedir el servicio transfer para que te recojan en tu casa y te devuelvan cuando la luna brille más que nunca en esa noche estrellada de verano y tus cinco sentidos te agradezcan este gran viaje.

 

Huerta de Carabaña Roberto y José Cabrera - Huerta de Carabaña: saborear el verano desde una experiencia sublime

José y Roberto Cabrera en un rincón del restaurante Huerta de Calabaña, sobre el río Tajuña.

 

Huerta de Carabaña. Carretera de Perales a Albares s/n. Carabaña. Madrid.