“La estupidez es inversamente proporcional al talento”

La actriz Marta Hazas nació en Santander hace 39 años, estudió periodismo y arte dramático y comenzó a trabajar en televisión en series como Hospital Central o El Comisario, para después no parar de hacer cine, teatro y televisión. El año pasado se casó con su pareja y también actor Javier Veiga, con el que comparte escenario en el teatro Reina Victoria protagonizando una comedia titulada 5 y acción. Una divertida historia que junto a Carlos Sobera, Marta Belenguer y Ana Rayo, nos cuenta entre risas, algunas miserias del mundo de los actores.

5 y Acción 1

¿Cómo surge el proyecto teatral “5 y acción”, con tu pareja, Javier Veiga, y Carlos Sobera?
Habíamos conocido a Carlos Sobera y a su mujer Patricia, que es también productora, en una cena. Ellos habían venido a ver nuestra función anterior Amigos hasta la muerte, les gustó mucho y a todos nos apeteció trabajar juntos. Se truncó la posibilidad de hacer Un dios salvaje y es en ese momento cuando Carlos Sobera le dice a Javier que escriba algo, y nace 5 y acción.
¿Durante ese proceso de creación del texto, te interesó participar de alguna manera?
Yo iba cotilleando, alguna cosa iba leyendo, pero no he participado. Respeto mucho el trabajo de los autores, que no es nada sencillo. Solamente me comentaba algunas escenas en las que había algo más femenino o si un chiste me hacía más gracia de una forma o de otra.

Fotografía de ©Sergio Lardiez

Fotografía de ©Sergio Lardiez

¿Escucháis muchas risas en el teatro?
Sí. Ese era el objetivo. Representar una comedia en la que la gente se riera a carcajadas y luego, quien quiera ver el transfondo, más allá de los gags, puede ver esa crítica a la profesión y a los egos.
Eso es, porque detrás de cada risa hay una feroz crítica a vuestra profesión, ¿exagerada o no?
Es una exageración que se den todos los elementos juntos en una misma historia, pero hay pinceladas que explican cómo todo el mundo acaba vendiendo su alma al diablo en ciertos momentos de su vida por conseguir un sueño. Luego, muchas veces, no llena tanto como uno esperaba.

“El objetivo era representar una comedia en la que la gente se riera a carcajadas y luego, quien quiera ver el transfondo, más allá de los gags, puede ver esa crítica a la profesión y a los egos”

¿Pero a lo mejor, ni más ni menos que en otras profesiones?
Por supuesto. Hemos elegido esta porque es la que conocemos y porque tenía una parte estética que nos gustaba mucho. Queríamos utilizar la proyección de una película en el teatro y porque el mundo del cine siempre es más atractivo.
¡Vaya año 2016! Felicidades por todo lo bueno que te ha pasado.
Gracias, ha sido el año en el que me he casado con Javier (Veiga) y además he tenido suerte con todos los proyectos en los que he ido aterrizando, porque la verdad es que como todavía no puedo elegir, la suerte es importante.
El directo de la serie de televisión Velvet fue un broche de oro a un trabajo muy bonito y el 2017 se presenta como un año cubierto de trabajo, también con algunos proyectos de televisión que todavía no puedo desvelar.
¿Quería Marta Hazas de niña ser lo que es hoy?
Sí, desde pequeña siempre quise ser actriz, aunque nunca he sido una niña artista o protagonista.
Vemos siempre a una actriz muy natural y espontánea que transmite mucho en televisión o en un teatro.
La verdad es que cuando te divierte y disfrutas con el trabajo, que aunque tiene una parte creativa muy bonita es un trabajo, se te quita la tontería y te permite ser más natural.
Además, yo me considero tímida y en las fiestas donde hay mucha gente no me gusta ser centro de atención o reconocida. La verdad es que me da menos vergüenza enfrentarme a un patio de butacas lleno que a un petit comité de diez personas. En mi vida soy vergonzosa, pero dentro de un personaje me atrevo a ser exhibicionista. Y luego vuelvo a ser muy celosa con mi vida privada.

Fotografía de ©Sergio Lardiez

Fotografía de ©Sergio Lardiez

“Me apetecería hacer un papel protagonista en una película de esas que se nos quedan a todos en la retina. Como si es una comedia tipo Pretty Woman o Dirty Dancing”

¿Qué es lo que menos te gusta de tu profesión y lo que mejor llevas?
Me cuesta adaptarme a los madrugones que exige la televisión. Y lo más sencillo, quizás sea mantener siempre la ilusión porque es un trabajo en el que cada día te enfrentas a nuevos retos. Creo que eso es muy bonito y fácil que te motive.
¿En tu carrera profesional te has encontrado con más personas que te han ayudado o con personajes terribles como el que interpreta Carlos Sobera en 5 y acción?
He tenido suerte, no he tenido apenas encontronazos. Por supuesto que hay idiotas, como en todas las profesiones y en la vida misma, pero por mi experiencia, puedo decir que son casos aislados y están localizados.
Personalmente creo que gracias a que siempre he estado rodeada de equipos muy profesionales y de gente buena e interesante, he podido crecer como actriz. Además, puedo decir que por mi experiencia sé que la estupidez es inversamente proporcional al talento. Cuando trabajas con gente con talento no sueles tener problemas.
¿Cómo es eso de trabajar con tu pareja?
Nos conocimos trabajando porque protagonizábamos una película que se llamaba Muertos de amor. Enseguida hicimos la función de Amigos hasta la muerte, con la que estuvimos dos años de gira, con Fele Martínez, y luego El Caballero de Olmedo, también en teatro… Ya en el primer rodaje nos hicimos novios. Tenemos una manera de entender el trabajo muy parecida: nos lo tomamos muy en serio y lo hacemos de una manera muy exhaustiva, pero a la vez tenemos una parte muy lúdica.
Ya te hemos visto haciendo cine, teatro y televisión, pero ¿qué es lo que más te gusta?
Me gusta compaginarlo todo y no me gustaría quedarme solo con una. Lo entiendo como elegir entre primero, segundo o postre, quiero comer los tres platos. Creo que hoy ya no se etiqueta a los actores jóvenes como actores de teatro o de cine, sino que está más mezclado, desde las escuelas de interpretación te preparas para cada escenario. Al final lo importante es que te sepas meter en la piel de un personaje y la diferencia entre actuar en cine, teatro o televisión es la técnica de un mismo oficio.

_IC_0667

“En lo que estamos todos de acuerdo es que hay poco trabajo para tantos actores y en que el IVA es un tema verdaderamente axifisiante”

¿Cuáles son los retos que más te apetece alcanzar?
Ahora mismo me apetece mucho que salga una comedia romántica para televisión en la que hemos trabajado Javier y yo. Y también hacer un papel protagonista en una película de esas que se nos quedan a todos en la retina. Como si es una comedia tipo Pretty Woman o Dirty Dancing, me apetecería mucho.
¿Qué te gusta de Madrid y cómo vives la ciudad?
Me gusta de Madrid su oferta cultural, siempre hay algo que hacer o que ver y me encanta pasear por el centro de la ciudad.
Después del trabajo, ¿qué le gusta hacer a Marta Hazas?
Mi ocio es mi profesión y voy al cine, al teatro, pero también me gusta estar tranquila en casa o quedando con amigos para ir a cenar u organizar algún partido de baloncesto.
¿Qué opina tu círculo de amigos sobre si la profesión de actor en España va bien o no?
No hay una opinión unánime. No todo el mundo está en la misma posición, así que depende de con quién hables. Pero por lo general escuchas que en la televisión solo trabajamos cuatro, que el cine español debería hacer más películas y que el teatro es lo único que se mantiene sano. Pero la verdad es que también puedes oir todo lo contrario. No hay un discurso conjunto, son lógicamente visiones individualistas.
En lo que estamos todos de acuerdo es que hay poco trabajo para tantos actores y en que el IVA es un tema verdaderamente axifisiante para poder sacar un espectáculo adelante. Es complicado hacer rentable un proyecto incluso llenando las salas.

Marta Hazas y Carlos Sobera en un momento de la función de la obra 5 y acción que se representa en el teatro Reina Victoria de Madrid.

Marta Hazas y Carlos Sobera en un momento de la función de la obra 5 y acción que se representa en el teatro Reina Victoria de Madrid.

SINOPSIS: La joven e inocente presentadora de El Tiempo de un telediario de máxima audiencia, también es ‘casualmente’ la amante del presidente del canal de televisión. Marisol (Marta Hazas), sueña con convertirse en actriz. Y Adolfo (Carlos Sobera) decide cumplir el sueño de su novia. Para ello contrata los servicios de un mediocre aspirante a director de cine (Javier Veiga).

5 y Acción. Entradas para el teatro AQUÍ.

.

¡Comparte Plàcet!

Enviar una opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>