Los chef del restaurante Rita Sibarita cocinan todos sus platos con aceite de oliva virgen extra, una excepcional apuesta por la calidad para una carta llena de sabores mediterráneos con guiños internacionales.

Este es el relato de un encuentro entre el mejor AOVE de España y los platos que ayuda a encumbrar.

José María Gimeno y Guillermo Zancada dirigen las cocinas del restaurante Rita Sibarita. En la definición del proyecto decidieron apostar por darle a su cocina algo más y determinaron unir sus recetas al aceite de oliva virgen extra Finca La Torre, un AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra) de autor, biodinámico y ecológico, que ha ganado durante cinco campañas el Premio Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen de Extra, además de otros premios internacionales, medallas de oro y altas puntuaciones en cata.

(La imagen de portada es un salmorejo con huevo liofilizado, polvo de Ibérico y ravioli de Finca La Torre).

Una almazara malagueña rodeada de 400 hectáreas de olivar, que se remonta a épocas romanas, es la casa del mejor aceite de oliva virgen extra de España. Producción propia, olivos centenarios, cuatro varietales -Hojiblanca, Arbequina, Picudo y Cornicabra- y el desafío de elaborar el mejor producto posible, apoyado por un equipo lleno de entusiasmo, capaz de asumir un reto titánico, dio enseguida sus frutos en forma de premios y sabor.

Mientras tanto, en Madrid, concretamente en Montecarmelo, las cocinas del restaurante Rita Sibarita diseñan y proponen platos que quieren estar a la altura del apellido que han elegido para nombrar su establecimiento. Mini pizzas de alcachofas, croquetas de jamón o ensaladilla de patata confitada, son tres propuestas estupendas para comenzar. Gyozas con caldo dashi o urakami de langostino crujiente, en su lado más oriental. Tataki de atún y ceviche de corvina o ravioli de changurro, para continuar dando la vuelta al mundo y acabar de nuevo en España.

El canelón crujiente de rabo está muy rico, y en la carta, acaba de aparecer la opción del solomillo Wellington. Destaca además, el rollito vietnamita de perdiz escabechada o el foie hecho en casa. En carta, también encontramos lomo bajo de vaca, con 30 días de maduración, la hamburguesa Rita o las patatas fritas con yema de huevo y jamón Ibérico.

 

Rita Sibarita1  - Restaurante Rita Sibarita: cuando un aceite extraordinario ensalza una buena cocina

Fotografía de Andrea Bruiz

 

Buena bodega, con especial atención a los vinos de Jerez. Eso siempre lo dice casi todo de un sumiller o de la intención de un restaurante. Asimismo, apuestan por el universo cerveza y la cocteleria.

Rita Sibarita es un lugar bonito, cálido y divertido; con muy buen ambiente. Decorado para quedarse. Tiene barra, zona de mesas altas, un comedor y una segunda planta donde destaca su amplia terraza, con zona chill. Su lema: “food, drinks and friends”.

 

aceite plato 3 rita sibarita - Restaurante Rita Sibarita: cuando un aceite extraordinario ensalza una buena cocina

Carpaccio de gamba roja con vinagreta de Finca La Torre y yuzu.

 

plato 01 aceite Rita Sibarita - Restaurante Rita Sibarita: cuando un aceite extraordinario ensalza una buena cocina

Zamburiñas con holandesa de Finca La Torre.

 

Rita Sibarita3 - Restaurante Rita Sibarita: cuando un aceite extraordinario ensalza una buena cocina

Terraza del restaurante Rita Sibarita. Situado en la calle Monasterio de las Huelgas, 9-13. Montecarmelo. Madrid. Fotografía de Andrea Bruiz.

 

Un proyecto sostenible

En la finca de Bobadilla (Málaga), un joven ingeniero agrónomo llamado Víctor Pérez revoluciona el mundo del aceite premium desde su propia filosofía. La apuesta es gigante, pero los resultados ya avalan sus sueños. El aceite de oliva virgen extra Finca La Torre es el resultado de un proyecto, que comenzó hace nueva años, basado en uan filosofía de producción autónoma, ecosostenible y biodinámica. Lo que significa que para alcanzar la máxima calidad de la aceituna, lograr embotellar todo su sabor y garantizar su futuro, en Finca La Torre no se utilizan pesticidas ni productos químicos, mantienen los ritos naturales y tradicionales del cultivo, y además, todos los recursos que utilizan son propios; desde el agua al estiércol, que proviene de las ovejas que se pastorean en la finca y que ayudan, además, a controlar la vegetación no deseada.

Consumir en el año

El buen AOVE presenta su momento óptimo de consumo justo después de ser elaborado y embotellado. Es decir, no es como ciertos vinos, que envejecen bien. Se asemeja más a un zumo, que recién exprimido ofrece su aroma, su sabor y sus propiedades nutricionales en su máximo esplendor.

 

aceite finca la torre 01 - Restaurante Rita Sibarita: cuando un aceite extraordinario ensalza una buena cocina

 

En Finca La Torre se apuesta por una recolección temprana, que da comienzo a principios de octubre y finaliza en noviembre –cada variedad tiene distinta fecha de maduración, lo que les permite una recolección escalonada–. Para obtener el AOVE más puro y de la mejor calidad, Finca La Torre emplea siempre la extracción en frío, que mantiene íntegras sus características organolépticas (aromas, sabores y texturas) y garantiza sus propiedades saludables (antioxidantes como la vitamina E, los polifenoles, etc.).

Noviembre, diciembre y enero son los meses perfectos para disfrutar de la cosecha de 2020. El AOVE se mantendrá en excelentes condiciones durante el resto del año, pero hay que saber que, a diferencia del vino, el aceite solo pierde facultades una vez es embotellado.

Esta marca malagueña ha decidido informar en su etiqueta sobre el año de campaña, lo que nos da la pista del tiempo de consumo recomendable.