Polar suena a buen rock alternativo desde una identidad musical rotunda y madura que saben defender muy bien sobre el escenario. Cantan en inglés y en español, y sus guitarras son la fuerza de los relatos que su frontman, Alberto Martínez, transmite en cada concierto con la energía que se exige a un espectáculo.

El grupo Polar toca en concierto el próximo 29 de mayo en Morocco Club. 20 h. Entradas a 10 €.

 

Hablamos con Alberto Martínez, fundador y líder de Polar, a pocos días de su concierto en Madrid.

¿Cómo está siendo el camino? Bonito, a pesar de toda la incertidumbre de la situación actual nos encontramos en un momento en el que el trabajo duro empieza a dar sus frutos. Nos pasamos un año componiendo y grabando este disco y ahora le empieza a llegar a la gente, así que es el momento de disfrutar. Además, tenemos la enorme suerte de poder colaborar con un montón de artistas de talento increíble que nos están ayudando a darle forma a todo el proyecto así que solo tengo ganas de seguir haciendo cosas.

¿Qué aprendiste con “Remembering a dreamless night”? Remembering fue el primer disco que escribí. Ahí hay canciones que estaban entre las primeras que compuse en mi vida y fue un proceso precioso pero, si me quedase con algo, diría que aprendí a “dejar ir” las canciones antiguas. Confiar en mí mismo y atreverme a hacer todo tipo de canciones.

 

polar cuadrado - Polar: "Nos gustan las guitarras con distorsión, rozando el caos, y las melodías muy definidas"

Polar son: Alberto Martínez, Álvaro Morote, Sergio García y Daniel Martín.

 

Entiendo que ya has decidido que la música es tu vida. Creo que eso nunca ha sido una decisión mía. La música es mi forma de entender lo que me rodea y mi forma de entablar puentes con las personas que importan en mi vida. Ya sea escribiendo canciones, tocando enfrente de gente o algo tan simple como enseñarle a alguien que te importa una canción que te recuerda a ella.

¿Qué hay en “A lighthouse that wants to be”? Hay un concepto que ata las ocho canciones y que cuenta algo más que cada canción por separado. Está el peor año de mi vida, con todo lo que me ha enseñado, y todas las cosas bonitas que salieron de él y sobre todo hay un cachito de cada uno de los que formamos el grupo, ha sido la primera vez que grabamos algo de forma realmente compartida.

 

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“Un disco siempre cuenta mucho más de lo que tu pretendes si te abres de forma sincera”

 

¿Qué contáis en este segundo álbum? Hay muchas historias diferentes, creo que es el disco en el que más expuesto me siento y, a su vez, espero que las personas que no me conozcan de absolutamente nada empaticen y encuentren sus propias historias dentro del disco. Un disco siempre cuenta mucho más de lo que tu pretendes si te abres de forma sincera.

¿Cuáles son tus mayores influencias musicales? Van cambiando. Los grupos que más me han cambiado la vida seguramente sean Radiohead, Thricey Brand New. Pero últimamente estoy adicto a un grupo que se llama Dogleg. De la escena española, me flipan Catorce, Pan, Viva Belgrado o Boneflower. Me parece que tenemos una escena pequeñita pero fascinante.

¿Qué estilo o estilos describen vuestra música? Somos una mezcla rara, nos gustan mucho las guitarras con mucha distorsión, rozando el caos y mezclarlas con melodías muy definidas. Star Trails, por ejemplo, es muy post hardcore pero encuentras temas como Flare más cerca del rock alternativo o LUX que es muy punkrock. Intentamos siempre hacer canciones diferentes y evolucionar.

¿Qué echas de menos en el mundo de la música? Echo mucho de menos la sensación de comunidad. Internet abre muchísimas puertas pero también corre el riesgo de volver todo más frío. Me acuerdo de ir a una tienda de discos pequeña y comprarme alguna recomendación de algún colega o un par de discos porque me molaba la portada.

Cuéntanos algo sobre Madrid, ¿cómo inspira, cómo la disfrutáis y cómo os ayuda? Yo tengo 27 años y he vivido toda mi vida en esta ciudad. La mayoría de cosas que contamos en las canciones han pasado en esta ciudad y tiene un pulso especial. Madrid es la ciudad que no es de nadie y es de todos, es el único sitio donde lo normal es que no seas de aquí. Me encanta mi ciudad y tengo muchas ganas de que vuelva a respirar como antes.

Nos puedes regalar una ruta de bares donde escuchar buena música para cuando nos volvamos a encontrar en las calles de Madrid.

A mí me salieron los dientes en los Bajos de Argüelles, es donde nos pasaron las primeras aventuras y es obligatorio pasarte alguna noche por ahí. En la sala Thundercat hubo una época que Álvaro y yo, no nos perdíamos ni una jam. Hay una comunidad muy chula si te quieres subir a un escenario por primera vez. También, Sala Barco para escuchar blues, el Wrong Way Bar para que te pongan punkrock del bueno y, un sitio muy desconocido, el McClarens, que es homenaje a la serie, y donde he escuchado desde Hendrix hasta Foxing.

 

El grupo Polar toca en concierto el próximo 29 de mayo en Morocco Club. 20 h. Entradas a 10 €.