El libro Anecdotario de cosas que en Madrid pasaron (ediciones La Librería) recoge situaciones y anécdotas que tuvieron lugar en la Villa y Corte, durante la prehistoria, la Edad Media, la Edad Moderna, el Siglo XIX y el XX, pasando por los judíos, la Inquisición y otros hitos y personajes relevantes de la historia de nuestra ciudad.

El autor de este libro, repleto de anécdotas curiosas sobre Madrid, Pedro Sala Ballester, de 64 años, licenciado en Geografía e Historia, lleva desde los 14 años leyendo libros sobre Madrid y recopilando anécdotas sobre ésta, su ciudad natal, “Un año lo dediqué en exclusiva a leer libros sobre aspectos puntuales de Madrid, más de ciento treinta en total”, comenta.

A mediados del S. XVII, Madrid contaba con 140 tascas, cifra que se dobla al acabar la centuria.

En el libro se hace referencia, por ejemplo, a las “casas a la malicia” o de incómoda repartición, famosas en Madrid cuando la Corte trasladó aquí su capitalidad y hubo de buscar aposento a todo el personal que la seguía.

Podrá el lector conocer las cárceles, tormentos y castigos en las distintas épocas por las que ha pasado la capital y el morbo de los madrileños por algunos objetos de los ajusticiados.

Igualmente el autor hace un repaso por las situaciones relacionadas con el Santo Oficio, vulgo Inquisición y se pasea por El Retiro con la infinidad de desconocidas anécdotas que este parque, abierto al público en general en 1868, atesora.

Desde las páginas de este libro podremos asomarnos a temas no menos curiosos como la enseñanza, la comida, la bebida, las corralas, los teatros, la prensa y algo más. ¿Dónde está la patrona de los actores?

El autor también acomete y demuestra dónde estuvieron los judíos en Madrid... y dónde no pudieron estar de ninguna de las maneras.
Según su propio autor, “ No faltan las referentes a situaciones concretas de nuestros reyes, al modus operandi del avispado Luis Candelas o a cómo Gracián Ramírez actuó en la defensa de la ermita de Atocha, amén de un sin fin de situaciones que con el paso del tiempo y el devenir de los acontecimientos nos causan ahora una cierta hilaridad y extrañeza”.