La galería Marlborough de Madrid expone “Bacon & Freud. La condición humana” hasta el 27 de febrero.

Las pinturas de Francis Bacon contienen múltiples capas de significado, repletas de referencias iconográficas, literarias e intelectuales, en las que se representa el particular lenguaje plástico centrado en la figura humana de este artista de honda inquietud intelectual; en este momento recuerdo a R. B. Kitaj para el que se decía que era ese enriquecimiento cultural lo que le asfixió en su carrera artística. En el caso de Francis Bacon huía de esa narración que sugerían sus obras de manera inevitable, deseaba alejarse de discursos explicativos, solo buscaba provocar sensaciones, conseguir las reacciones del espectador. Preguntado por Sylvester sobre esas cajas de cristal en las que encerraba a los individuos en sus lienzos y de las que tantas interpretaciones ya entonces se hacían, el pintor confesaba que simplemente le servía para concentrarse en la imagen y así poder verla mejor, del mismo modo que trabajaba por separado cada panel de un tríptico.

Madrid adquiere una especial significación ya que no sólo reflejó en su obra su conocimiento de los grandes maestros españoles como Velázquez y Goya, e incluso Picasso, sino que su muerte le sorprendió en esta ciudad el 28 de abril, tras haberse convertido en asiduo visitante del Prado en los últimos años de su vida y estar preparando su exposición con la que se inauguraba la Galería Marlborough en Madrid (8 de octubre – 14 de noviembre, 1992) y que acabó siendo póstuma.

El protagonista absoluto de esta muestra es Second Version of Triptych 1944 (gran formato, 1989) colgado en el “altar” de la Galería, en las tres litografías de esta crucifixión y como reconocía el propio Bacon entrevistado por David Sylvester, se encuentran las pinturas de Picasso realizadas al final de los años 20, esas formas orgánicas que sugieren a la vez imágenes humanas pero en absoluta distorsión. También está la inspiración en la crucifixión de Cimabue, aquí con las figuras invertidas.

Francis Bacon Second version of triptych 1944 1989panel izquierdo ©️The Estate of Francis Bacon. All rights reserved. DACS VEGAP. Madrid 2020 - Francis Bacon y Freud conversan sobre la soledad en la galeria Marlborough

Francis Bacon, Second version of triptych, 1944 – 1989.

 

Francis Bacon basó sus obras gráficas en una selección de 35 de sus pinturas fechadas desde 1965 hasta 1991. Trabajó con los mejores impresores franceses, italianos y españoles, siguiendo la tradición europea de colaboración entre artistas y maestros impresores que arranca en el Renacimiento. La obra gráfica (aguatintas y litografías) fue siempre realizada bajo su atenta supervisión, realizando los cambios que consideraba necesarios sobre las pruebas que finalmente él aprobaba para su edición limitada, y que posteriormente numeraba y firmaba.

Francis Bacon 2 - Francis Bacon y Freud conversan sobre la soledad en la galeria Marlborough

Tríptico. Francis Bacon, 1983-1984.

En los aguafuertes de Lucian Freud seleccionados para la exposición todos ellos fechados entre 2004-2007, se observa su característica tensión emocional. Es importante destacar que el pintor se enfrenta al grabado del mismo modo que si se tratara de un lienzo: colocando las planchas de cobre sobre el caballete en posición vertical para trabajar dibujando con el buril directamente, sin perder ni una pincelada de dramatismo.

¿Qué une a los dos artistas aparte de su amistad y admiración en vida?

Me atrevo a decir la ausencia de humor y su exploración e introspección en la soledad del ser humano, su aislamiento. El dolor inevitable de la soledad y el reconocimiento de que la existencia es algo temporal y que como dijo Mallarmé “la carne es triste y, ay, he leído todos los libros”.

Textos de Belén Herrera Ottino. Galería Marlborough, Madrid.