La educación ha sufrido una gran transformación, más si cabe con la llegada de las nuevas tecnologías y la digitalización. Pero no se trata únicamente de la incorporación de nuevos recursos y dispositivos en las aulas, sino que también supone un cambio en las metodologías y los planes de estudio, tales como los programas basados en la innovación que se llevan a cabo en el Bachillerato Internacional en Madrid.

Ante un panorama laboral cada vez más exigente y competitivo, los centros educativos se ven obligados a dotar a su alumnado de nuevas habilidades que los conviertan en personas preparadas para afrontar los retos del futuro. Así, los estudiantes deben adquirir nuevas competencias y este es el principal objetivo de las nuevas metodologías de enseñanza. 

A continuación se enumeran algunas de las metodologías educativas más innovadoras, haciendo del aprendizaje una experiencia personalizada y orientada a traducirse en mejores resultados. 

La metodología Design Thinking

El Design Thinking es un método que nace con los diseñadores en el momento que tienen que encontrar una solución para resolver los problemas de sus clientes. Esta forma de trabajar se ha extrapolado a la enseñanza, alineando las necesidades de cada alumno con los recursos disponibles para darles salida. 

De esta manera, los estudiantes son capaces de encontrar ideas innovadoras y eficaces a través de métodos como el brainstorming para solucionar problemas, lo que fomenta el desarrollo de habilidades de liderazgo, de emprendimiento y de colaboración. En consecuencia, se convierten en personas más críticas y competitivas de cara a su futuro laboral.

La metodología inversa

La metodología inversa consiste en que los alumnos estudien las materias en casa de forma autónoma, para después trabajarlas en clase a través de actividades y ejercicios de mayor dificultad que requieren el apoyo del docente. Este modelo tiene como objetivo optimizar el tiempo en el aula, dejando las tareas más sencillas en manos del alumnado, como por ejemplo la memorización de conceptos, y reservando las horas lectivas para las más complejas, como el análisis, el razonamiento o la reflexión. 

Son muchas las ventajas de la innovadora metodología inversa, entre las que destacan el compromiso del alumno al ser responsable de su aprendizaje, la personalización de la enseñanza y el desarrollo de habilidades críticas y analíticas, por ejemplo.

La gamificación 

Por otro lado, la implementación de juegos en los programas educativos tiene consecuencias muy positivas sobre los estudiantes, aumentando su interés, su motivación y su esfuerzo a través de la diversión. Del mismo modo, las actividades lúdicas facilitan considerablemente la interiorización de los conceptos, por lo que la gamificación se ha convertido en una de las técnicas de enseñanza más eficientes.

Existen muchas dinámicas dentro de la gamificación y, precisamente, la tecnología juega un papel fundamental en esta metodología: las aplicaciones o las webs son herramientas idóneas para llevar a cabo este tipo de actividades, teniendo siempre en cuenta que no se trata de un simple juego, sino que es un modelo educativo para aumentar el compromiso y mejorar los resultados de los alumnos.

Es evidente que la educación ha cambiado y sigue haciéndolo en función de las exigencias del mundo actual. En este sentido, los centros de enseñanza deben ser capaces de adaptar sus metodologías, de manera que permitan a los estudiantes desarrollar nuevas competencias para hacer frente a los retos del mañana a través de la innovación y la tecnología.