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“En Afganistán muchas veces creen que eres un espía”

“En Afganistán muchas veces creen que eres un espía”
[sumario]Entrevista con David Beriain, reportero en zonas de conflicto[/sumario] [entradilla]Beriain, corresponsal de guerra, reportero y director de documentales, especializado en conflictos armados, temas de violencia y periodismo de inmersión, es uno de los rostros del canal Discovery. Amazonas Clandestino (serie documental) es uno de sus más recientes trabajos. Sus historias están llenas de intensidad, información, acción y emoción. Es uno de los pocos reporteros del mundo que ha conseguido internarse en los campamentos de las FARC y entrevistar a los talibanes. Su último trabajo, La vida en llamas, sobre una unidad de élite de lucha contra los incendios forestales en Andalucía, se emite este septiembre en Discovery.[/entradilla]
El trabajo de David Beriain le ha valido varios premios y reconocimientos. Es ganador del principal premio de periodismo digital en español, José Manuel Porquet, por su reportaje Diez días con las FARC (2008) y finalista del premio más prestigioso del mundo para corresponsales de guerra, el Bayeux de Normandía, por esa misma serie de reportajes. En la foto, Beriain junto al comandante Ramiro de las FARC, el jefe de acción política del bloque sur de las FARC, en 2014. Este es uno de los hitos de la serie documental Amazonas clandestino. Ocho meses de contactos en cuatro países diferentes, para poder entrar y estar con ellos 15 días. En este reportaje, La Colombia de las FARC, Beriain mostró algo que nunca se había filmado, “fuimos con los guerrilleros a interactuar con los civiles y vimos realmente la Colombia de las FARC, esa otra Colombia que normalmente no se ve y que nos alumbró una realidad, minoritaria en Colombia, pero que existe. Esa Colombia que no conoce el estado, cuyo estado durante muchos años ha sido las FARC.”

En la foto, Beriain junto al comandante Ramiro de las FARC, el jefe de acción política del bloque sur de las FARC, en 2014. Este es uno de los hitos de la serie documental Amazonas clandestino. Ocho meses de contactos en cuatro países diferentes, para poder entrar y estar con ellos 15 días. En este reportaje, La Colombia de las FARC, Beriain mostró algo que nunca se había filmado. “Fuimos con los guerrilleros a interactuar con los civiles y vimos realmente la Colombia de las FARC, esa otra Colombia que normalmente no se ve y que nos alumbró una realidad, minoritaria en Colombia, pero que existe. Esa Colombia que no conoce el estado, cuyo estado durante muchos años ha sido las FARC.”

¿Cree que es posible saber o anticipar cómo se va a reaccionar ante ciertas situaciones de cierto peligro?
Yo lo que creo es que demasiadas veces esta parte o especialidad de la profesión que es hacer reportajes en situaciones de riesgo o conflicto o situaciones de violencia o clandestinas, se calibra en términos de tener los huevos suficientes para hacerlo o no. Yo creo que eso es un error mayúsculo. Para mí esto no es una cuestión de huevos. Es más, un planteamiento como ese es lo que mata a la gente. Yo creo que hay que tener un concepto mucho más técnico de este trabajo. Interpretó mi trabajo como una ecuación, en la cual hay dos incógnitas, el riesgo que se asume y el resultado, el conocimiento, la información que adquieres, y mi trabajo es minimizar el riesgo y maximizar el resultado. Es decir, si yo consigo hacer la historia más difícil apañándomelas para no correr ningún riesgo y conseguir el resultado mejor, soy un periodista cojonudo, pero muchas veces creemos que el periodista cojonudo es el que, sin importarle ningún riesgo, asumiendo riesgos suicidas, va y se mete en esto caiga quien caiga. No, yo tengo la suerte del mundo de tener gente que me quiere y me responsabilidad, mi vida, no sólo para conmigo sino para con las personas que me quieren. Y en equipos más grandes, la responsabilidad es aún mayor porque no sólo por estuviera en peligro sino la de las personas que trabajan contigo.
Nadie sabe como a reaccionar en momentos de tensión o peligro. Vivió muchos años en esto y no se como vía reaccionar en la siguiente situación.
Yo soy bastante cobarde y he hecho cosas muy peligrosas, y hay gente que no me cree cuando digo que soy cobarde. Yo no hago este trabajo porque me guste el riesgo, no me estimula el riesgo.
[sumario]Yo lo que creo es que demasiadas veces esta parte o especialidad de la profesión que es hacer reportajes en situaciones de riesgo o conflicto o situaciones de violencia o clandestinas, se calibra en términos de tener los huevos suficientes para hacerlo o no. Yo creo que eso es un error mayúsculo.[/sumario]

Beriain junto a uno de los llamados “cocineros” de la coca, encargados de procesar la pasta base para convertirla en cocaina, en el valle del Vrae en Perú. “Él, antes, estudiaba gastronomía para ser chef, el hecho de que su hija se pusiera mala por tuberculosis le llevó a buscar una forma más rápida de hacer dinero. Cobraba 10 dólares por cada kilo de cocaína que procesaba. Éste es un puesto al que llaman el cocinero, que en su caso concreto, curiosamente, coincide el nombre con la profesión a la que quería dedicarse.”

Beriain junto a uno de los llamados “cocineros” de la coca, encargados de procesar la pasta base para convertirla en cocaina, en el valle del Vrae en Perú. “Él, antes, estudiaba gastronomía para ser chef, el hecho de que su hija se pusiera mala por tuberculosis le llevó a buscar una forma más rápida de hacer dinero. Cobraba 10 dólares por cada kilo de cocaína que procesaba. Éste es un puesto al que llaman el cocinero, que en su caso concreto, curiosamente, coincide el nombre con la profesión a la que quería dedicarse.”

Hay otros periodistas o reporteros que si hablan de que les engancha o estimula el riesgo.
A mí lo que me engancha son las conversaciones con las personas. El tener la posibilidad de hablar con personas en situaciones en las cuales su vida está en peligro, porque son situaciones en las que la gente tiende olvidarse de la impostura, de la pretensión. Son momentos de gran verdad y esos lo que a mí me interesa. Me interesa ese privilegio de estar delante de las personas abrazando la experiencia de esas personas en esos momentos y el privilegio de estar ahí.

¿Y puede llegar a empatizar con ciertos personajes que a vista del público general desde su sofá pueden ser un poco políticamente incorrectos?
Por supuesto.

¿A empatizar y entenderlos?
Es que ese es mi esfuerzo, entenderles, ponerme en sus zapatos, en su piel. Nunca se puede confundir esto con justificar lo que hacen, condescender o apoyar lo que hacen. Es algo totalmente diferente. Yo por lo que a puestos por el ejercicio humano de decir, que haría yo si estuviesen en su lugar. Además la forma en la que yo trabajo ahora que tiene dos tiempos ya pasó mucho tiempo en el terreno para los documentales que hago, pasó muchas semanas con estas personas y me pudo permitir acercarme e incluso eliminar la distancia con ellos, porque por la propia naturaleza de los documentales cuando vuelvo a casa me he distanciado y sé que en la edición voy a mirar todo con otro punto de vista un poco más frío. La combinación de estas dos visiones es lo que me interesa, porque también intentó ponerme en el lugar de las personas para las que cuenta la historia y asumo el riesgo de abandonar mi comodidad moral, mis certezas, si es que tengo alguna, y voy a marcharme voy a cruzar la línea de la certeza moral que, por ejemplo era estar siempre del lado de las víctimas y a cruzar la línea media con el lado de los victimarios, por carecer las víctimas, lamentablemente, sólo son una parte pasiva de la historia, sufren la historia.

“Este es un grupo del barrio 23 enero de Caracas que se llaman los Carapaica. Es un grupo armado pro-Chavista. Hice este reportaje, Los guardianes de Chaves, en el 2010 sobre una Venezuela que en ese momento ya veía yo muy armada, muy insegura y muy polarizada y con muchas posibilidades de un conflicto abierto civil y armado. A grupos como este, que algunas personas me acusaron de hacer un reportaje sobre los costados más marginales del chavismo, se les llaman los colectivos. Son los grupos que al final, cuando la oposición se ha echado a la calle, después de las últimas elecciones denunciando un posible fraude electoral, han dirimido su posición en la calle, pero son grupos al margen del gobierno… de alguna manera, tolerados por el gobierno o incluso, en algunos, casos apoyados por el gobierno. Grupos de choque que escapan al control institucionalizado y que están inclinando la balanza de las cosas en algunos puntos de la historia venezolana reciente.”

“Este es un grupo del barrio 23 enero de Caracas que se llaman los Carapaica. Es un grupo armado pro-Chavista. Hice este reportaje, Los guardianes de Chaves, en el 2010 sobre una Venezuela que en ese momento ya veía yo muy armada, muy insegura y muy polarizada y con muchas posibilidades de un conflicto abierto civil y armado. A grupos como este, que algunas personas me acusaron de hacer un reportaje sobre los costados más marginales del chavismo, se les llaman los colectivos. Son los grupos que al final, cuando la oposición se ha echado a la calle, después de las últimas elecciones denunciando un posible fraude electoral, han dirimido su posición en la calle, pero son grupos al margen del gobierno… de alguna manera, tolerados por el gobierno o incluso, en algunos, casos apoyados por el gobierno. Grupos de choque que escapan al control institucionalizado y que están inclinando la balanza de las cosas en algunos puntos de la historia venezolana reciente.”

¿Cree que en el reporterismo hay una verdad?
No lo sé. Yo lo que creo es que en el debate sobre la objetividad todas las personas tienen razones para hacer lo que hacen. Algunas tramas equivocadas, otras menos, pero nadie hace las cosas gratuitamente de problemas que cuando tú te acercas a sus personajes sientes un miedo brutal muy primitivo, visceral. El miedo que se siente al ver que, de cerca, la distancia que te gustaría que hubiese entre esa persona a la que llamamos, por ejemplo terrorista, asesino, narcotraficante, etc, no existe. Te das cuenta de que esa persona es igual que tú, que son muy pocas cosas las que también son circunstancias muchas veces o son decisiones influidas, pero no cambia mucho puede sentirlo. Es curioso, que la ficción, sobre todo la ficción televisiva de estas series que nos fascinan últimamente, descubrió eso hace mucho tiempo, es decir, que podemos sentirnos cercanos a personajes grises, complejos, ante los cuales podemos horrorizarnos, reírnos, enternecernos, compadecernos. Porque todos podemos llegar ser oscuros en algún punto, es decir, lo que abrazan esas series es la complejidad de la naturaleza humana y el vapuleo emocional que sentimos todos dentro de nosotros entre lo bueno y lo malo y lo regular que tenemos y ante la bondad y la maldad de los otros. Y estas series, como Braking bad o House of cards, se han abonado a estos grises porque han entendido la fascinación que produce la naturaleza humana, pero curiosamente nosotros deberíamos ser los expertos en el presente continuo del país historia de la naturaleza humana que es el periodismo, parece que nos abordamos cada vez más a clichés que hacen más blanco o negro las cosas que pasan, cuando deberíamos ser nosotros, los periodistas, quienes mostramos estos claroscuros de forma más abierta.

Parece que hoy por hoy nos obligan a posicionarnos, parece que interesa mostrarnos tan sólo estos clichés, estos blancos o negros, buenos y malos, sin pasar por todos los matices de la naturaleza humana de la que hablamos. ¿Trabaja de forma independiente?
Pero tengo la inmensa suerte de trabajar para un canal como el Discovery Channel que no se ha metido de ninguna manera en el contenido de mi trabajo. Básicamente lo hecho es cuenta lo que tengas que contar y me apoyaron cualquiera de los factores que me han podido surgir. Esto no siempre pasa. En otras ocasiones he sufrido presiones, influencias y demás. Es verdad, no sólo es una presión de los medios es también una presión del público que quiere que le digas lo que quiere escuchar. En España no estamos preparados para que nos dé libertad de pensamiento o para buscar no sólo aquellas informaciones u opiniones que confirmen la nuestra, sino aquellas que las desafíen pareciera que el panorama de medios no está hecho para informarse sino para masturbarse.
[sumario]En España no estamos preparados para que nos dé libertad de pensamiento o para buscar no sólo aquellas informaciones u opiniones que confirmen la nuestra, sino aquellas que las desafíen pareciera que el panorama de medios no está hecho para informarse sino para masturbarse.[/sumario]

“Alberto, una de las personas más entrañables, más sinceras y más impactantes que me he encontrado en mi vida. Un minero ilegal de oro que, como tal, estaba arrasando el Amazonas en la región de Madre de Dios, en la Pampa. Entramos a hablar con él con el horror de ver esa destrucción, esos agujeros que hacen. A medida que iba hablando con él, iba encontrando a un ser humano que sabe el daño que está causando, pero que ve que no tiene mucha alternativa y que termina la entrevista diciendo una de las declaraciones más impactantes que he escuchado en mi vida, -pido perdón al futuro por lo que estoy haciendo-.”

“Alberto, una de las personas más entrañables, más sinceras y más impactantes que me he encontrado en mi vida. Un minero ilegal de oro que, como tal, estaba arrasando el Amazonas en la región de Madre de Dios, en la Pampa. Entramos a hablar con él con el horror de ver esa destrucción, esos agujeros que hacen. A medida que iba hablando con él, iba encontrando a un ser humano que sabe el daño que está causando, pero que ve que no tiene mucha alternativa y que termina la entrevista diciendo una de las declaraciones más impactantes que he escuchado en mi vida, -pido perdón al futuro por lo que estoy haciendo-.”

Es cierto que a veces la presión viene del propio público que busca, como dices, no informarse sino masturbarse, me parece una expresión muy acertada.
Creo que esa presión del público existe y esa presión de los medios también, pero todo en la vida es una elección y es fácil alimentar el monstruo, es fácil sumarse a lo que el público pide, pero hay que ver en lo que uno cree. En qué medida quieres tomar tu propia elección. Con Amazonas clandestino hemos encontrado que un montón de gente, de público, que está ahí, silencioso, pero que aprecia que no le traten de imbécil y entiende la honestidad desde la que hemos intentado tratar los temas. Mucha gente entiende que no se trata de no tener prejuicios, se trata de exponerlos para que el público tenga la capacidad de tener su propia opinión, pero hoy en día es casi una postura heroica, porque la gran mayoría sigue la corriente.

Respecto a Amazonas clandestino y ese público heroico el que me hablas, ¿ha superado las expectativas?
Absolutamente, es uno de los mejores estrenos de la historia del canal. Se está viendo en varios países. En el Reino Unido, subtitulado, ha subido un 35% la franja de la audiencia. Esto en un canal que se mueven horquilla del 2% es muchísimo. En Twitter tres de nuestros programas han sido trending topic. Es mucho más fácil ser trending topic si tienes un programa en Telecinco que tienen unas masas de público mucho más grandes. No tenemos 3 millones de espectadores, pero hay que acostumbrarse a esto.
Por ejemplo, emitimos un reportaje en televisión en septiembre de 2009, sobre los talibanes que matan a soldados españoles y hablamos con los talibanes, el mismo viernes en el que debutó Belén Esteban en sálvame de lux. Nuestro programa subió la media de la cadena con un 7 y pico, casi un 8%. Belén Esteban tuvo casi un 30%. Una cosa increíble. La gente sabrá lo que hace. Yo respeto mucho al público y no pretendo pensar que lo mío es intrínsecamente mejor que otras cosas, pero te hace pensar pensar. Aunque luego pensé que ese casi 8% espectadores eran 1 millón de personas, que son muchísimas.

En cualquier caso Amazonas clandestino más allá del contenido, que es brutal e interesantísimo, tiene una producción súper atractiva, con una gran fotografía una gran edición, creo que es uno de los primeros documentales de este país que se iguala con el reporterismo anglosajón.
Es un mérito de un equipo de personas excepcionales que me aguantan y que hacen posible esto. Amazonas clandestino a todos los efectos es una superproducción a veces hablamos con desdén de conceptos superproducción, pero yo considero que los temas que tratamos son lo suficiente importantes como para buscar los recursos necesarios para poder hacer las cosas al nivel que tienen que hacerse.
El reporterismo en España ha cometido un error muy grande, desde mi punto de vista, y es coger un mundo que cuando lo experimentamos es fascinante, terrible, sangrante, trágico, dramático, cómico y lo convertimos en 80 páginas de puro tedio o en una hora de cabezones hablando muy serio y nos parece que con eso hacemos un servicio la seriedad de cómo transmitimos la realidad, pero el problema es que cuando ves es ahora o esas 80 páginas de puro tedio te preguntas, y donde está la vida, la vida como yo la experimento. Yo parto de la base de que si yo digo esto con la intensidad de una aventura, con la intensidad de considerarme un privilegiado por haber vivido una de las experiencias más fascinantes que el ser humano puede ir, yo tengo que hacer el servicio al público de transmitirle no sólo la historia sino la intensidad de lo vivido. Entonces ahí es donde nos enfocamos con Discovery, porque Discovery no es un canal informativo.
[sumario]Yo tengo que hacer el servicio al público de transmitirle no sólo la historia sino la intensidad de lo vivido. Eso es, por ejemplo, Amazonas Clandestino[/sumario]

“Esta foto está tomada dentro de una mina de oro que era propiedad del Estado venezolano, pero que el Estado había abandonado por falta de recursos por la crisis que sufre el país. Ahora, han entrado un montón de mineros ilegales  controlados por mafias armadas a las que llaman sindicatos, sin naturaleza política que simplemente controlan esas minas con el consentimiento de los militares extremadamente corruptos. Estos sindicatos son un Estado dentro del Estado. El yacimiento minero de esta foto en concreto es el mayor de Latinoamérica, las Cristinas.”

“Esta foto está tomada dentro de una mina de oro que era propiedad del Estado venezolano, pero que el Estado había abandonado por falta de recursos por la crisis que sufre el país. Ahora, han entrado un montón de mineros ilegales controlados por mafias armadas a las que llaman sindicatos, sin naturaleza política que simplemente controlan esas minas con el consentimiento de los militares extremadamente corruptos. Estos sindicatos son un Estado dentro del Estado. El yacimiento minero de esta foto en concreto es el mayor de Latinoamérica, las Cristinas.”

¿Como empieza en el mundo del reporterismo?
Yo empecé a estudiar periodismo sin un interés real por las noticias, por la información. A mí me interesaba el mundo, lo humano, la sociología, la psicología, la antropología y pensé que el periodismo podía englobar muchas de estas cosas. También me gustaba escribir, aunque hay algo que siempre se dice de los periodistas, que somos un océano de conocimiento de 1 cm de profundidad.
No sabía muy bien que me interesaba, sólo sabía que me interesaban los demás, y los demás es lo único que me liberaba de estar sobre preocupado por mí mismo. Y quería ir a América Latina. No sabía si para periodismo o cualquier otra cosa. El caso es que cuando termine primero de carrera, en ese verano, después de mandar muchas cartas a pequeños periódicos latinoamericanos, acabe en un pequeño periódico en una pequeña ciudad en Argentina, y el primer día que aparecí por allí le dije al jefe de redacción, que allí se llama secretario de redacción, -mire yo no sé nada, acabo de empezar en esto y en este sitio en concreto acabo de llegar y no sé nada, busco ayudarles y no ser una carga. A lo mejor les puedo ayudar con las noticias internacionales- y este hombre se me quedó mirando arriba abajo y me dijo -noticias ínter… qué. No chaval, tu vas a ir a la calle como todos y te digo una cosa, aquí hay una reunión a las nueve de la mañana en la que decidimos lo que vamos a hacer. Si a las 9:45 sigues en la redacción te despido, porque aquí, en la redacción no hay ninguna historia, las historias están en la calle.-
A lo mejor si yo hubiera arrancado en un perico español, tal vez no estaría aquí, pero la escuela que aquellos tres veranos que estuve trabajando en aquel periódico me hizo apasionarme por esta profesión.
[sumario]Se dice que los periodistas somos un océano de conocimiento de 1 cm de profundidad.[/sumario]

Afgnistán, 2009. David Beriain, a la derecha, entrevista a uno de los líderes talibanes que ordenaron matar a militares españoles. “Es una de las veces que más cerca he estado de poder hablar con esa otra parte que normalmente esquivan los medios.”

Afgnistán, 2009. David Beriain, a la derecha, entrevista a uno de los líderes talibanes que ordenaron matar a militares españoles. “Es una de las veces que más cerca he estado de poder hablar con esa otra parte que normalmente esquivan los medios.”

Cambiando de tema, ¿Cómo ven los talibanes a los periodistas?
La sensación que tengo yo con los talibanes es que es una palabra que agrupa demasiadas cosas. Dentro de lo que hoy en día se llama el movimiento talibán, puedes encontrar desde una persona con inclinaciones yijadistas, hasta una persona que defiende su barrio porque siente que ha sido atacado y que no mira más allá de eso.
Con respecto a los periodistas, no viven en una sociedad donde el periodismo haya sido una constante a la que ha estado expuesta a la sociedad. En Afganistán, a la gente le cuesta entender y creer que un tipo de Navarra se haya cruzado medio mundo y se esté jugando la vida para contar una historia y muchas veces creen que eres un espía o de una agencia de inteligencia o que tienes algún objetivo oculto. Después, los periodistas muchas veces les pedimos que hablen al mundo, pero en muchos casos el público al que se dirigen los talibanes no somos nosotros, sino que son los propios afganos, que son el público al que quieren reclutar. Entonces muchas veces te utilizan como altavoz, aunque a veces puedan tener un interés genuino en hablar contigo. Pero no están tan pendientes de nosotros como nosotros de ellos.

Para terminar, ¿en qué situación más límite se ha encontrado a lo largo de su carrera profesional?
Cómo te decía antes, a mi las situaciones límite no me gusta compararlas. He temido por mi vida muchas veces, porque he estado en situaciones muy difíciles y de mucho peligro, pero creo que cuando uno habla mucho de eso, lo que hace es seguir convirtiendo o hacer que la gente mire esta profesión como una cuestión de huevos. Para mí, lo límite no tiene que ver con esa integridad física. Lo límite de verdad tiene que ver con ese vértigo moral que sientes cuando cuando te replantea sus valores.
[sumario]Para mí, lo límite no tiene que ver con esa integridad física. Lo límite de verdad tiene que ver con ese vértigo moral que sientes cuando cuando te replantea sus valores.[/sumario]

El trabajo de David Beriain le ha valido varios premios y reconocimientos. Es ganador del principal premio de periodismo digital en español, José Manuel Porquet, por su reportaje Diez días con las FARC (2008) y finalista del premio más prestigioso del mundo para corresponsales de guerra, el Bayeux de Normandía, por esa misma serie de reportajes. Actualmente, el canal discovery emite la serie documental La vida en llamas, una historia bastante diferente sobre una unidad de élite de lucha contra los incendios forestales en Andalucía, con la que han convivido durante muchos meses. Esta serie documental se emitirá  para otros 10 canales de 10 países distintos. Además está empezando a producir la siguiente temporada de Clandestino, que ya no será en una sola localización como el Amazonas, sino que serán, ese mismo tipo de historias, pero por todo el mundo.

El trabajo de David Beriain le ha valido varios premios y reconocimientos. Es ganador del principal premio de periodismo digital en español, José Manuel Porquet, por su reportaje Diez días con las FARC (2008) y finalista del premio más prestigioso del mundo para corresponsales de guerra, el Bayeux de Normandía, por esa misma serie de reportajes.
Actualmente, el canal discovery emite la serie documental La vida en llamas, una historia bastante diferente sobre una unidad de élite de lucha contra los incendios forestales en Andalucía, con la que han convivido durante muchos meses. Esta serie documental se emitirá para otros 10 canales de 10 países distintos.
Además está empezando a producir la siguiente temporada de Clandestino, que ya no será en una sola localización como el Amazonas, sino que serán, ese mismo tipo de historias, pero por todo el mundo.

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