La cantaora Rocío Márquez estará sobre el escenario del Teatro Circo Price de Madrid el domingo 16 de mayo para interpretar su último trabajo titulado “Visto en El Jueves”. Flamenco íntegro de historia y raíz, acicalado por la valentía, la búsqueda y la calidad exquisita de una voz tocada por el sol, el mar y el arte de su Huelva natal.

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¿Qué querías ser de mayor? Desde muy pequeña decía que quería ser “cantista”, una mezcla entre cantaora y artista. Siempre tuve inquietud por el flamenco y en mi familia muchos cantan muy bien. Algo muy normal ha sido siempre reunirnos para acabar cantando fandangos y sevillanas. Fue después, con ocho años, cuando una niña del cole me dijo que me acercara los sábados a la Peña Flamenca de Huelva.

¿Cuándo te atrapó el cante? Un año después canté en Palos de la Frontera y fue una sensación tan bonita que cuando terminé, recuerdo que pensé: “Ojalá me sintiera en la vida como me he sentido en ese escenario”.

RocioMarquez ACayetano 3 - Concierto de Rocío Márquez: "No tengo un apego absoluto al cante, me puede más la libertad"

Rocío Márquez canta el domingo 16 de mayo en el Teatro Circo Price. Foto de A. Cayetano.

“La carrera de un artista necesita transcender la aprobación porque si no limitas la parte creativa”

 

En el año 2008 ganas la Lámpara Minera, en el Festival del Cante de las Minas En ese momento yo estaba cantando y estudiando Magisterio Musical. Pero a partir de ese premio, las cosas cambian, se me abren muchas puertas y comienzo a estar en programaciones potentes. También se empieza a mover a nivel económico, lo que te da la oportunidad de cantar con artistas que admiras y de los que aprendes. Fue despegar. 

Triunfas en la Lámpara Minera, que son cantes muy ortodoxos, y ahora te escuchamos un cante muy diferentes o te subes a un escenario con Niño de Elche En La Unión (Murcia, donde se celebra el Cante de las Minas), se miran hasta las respiraciones. Ahí se conservan los cánones del flamenco y es fundamental y maravilloso, pero también es verdad, que la carrera de un artista necesita transcender la aprobación porque si no limitas la parte creativa. 

¿Cuánto hay de valentía, talento y locura en esas decisiones? Permitírselo no es fácil, pero a mi me llegó como la única opción. Sentía la presión de no querer decepcionar a las personas que habían confiado en mí, pero solo podía caminar hacia delante entendiendo que la diversidad es lo mejor y lo que más enriquece. Además, creo que todo movimiento es complementario, necesario y nos enriquece a todos.

¿Cómo ha sido ese camino? Sigo disfrutando de los escenarios y huyo de estancarme. Me gusta sentir vértigo y decir: “vamos a ver”… Me gusta la búsqueda y la experimentación, y también reflexiono mucho sobre los “no aciertos”, los procesos y los caminos.

¿Con qué artistas has aprendido y disfrutado más? He tenido mucha suerte. He podido aprender de maestros como Paco Taranto, José de la Tomasa o Esperanza Fernández. Encontrarme con compañeros como Niño de Elche, Gema Giménez… Me he sentido muy acompañada.

 

“Es muy bonito cómo se trabajan los límites personales desde el arte”

 

¿En qué momento estás y hasta dónde te puede llevar tu creatividad? Me importa entender cómo fundir las necesidades artísticas con nuestras características personales. Hay caracteres que disfrutan con la confrontación, otros que sufren… Y yo antes que artista, quiero ser feliz. Pero es muy bonito cómo se trabajan los límites personales desde el arte. 

¿Eres valiente? No me gusta definirme, así soy más libre. Si reflexiono mucho sobre mí, las etiquetas acaban consumiéndome. Me gusta estar un día en el Primavera Sound y al día siguiente en la peña flamenca de un pueblo perdido, para ser, cantando casi el mismo repertorio, la niña de los peines o el demonio en vida…. En un lado, pastora y en el otro, rapera. 

Cantas poemas de Antonio Orihuela (Moguer, Huelva. 1965), con una carga social y formas diferentes y muy personales. (Tema: Llegar a la meta). Es un romance inspirado en lo que hacía Marchena, con un texto de dos poemas de Orihuela y “Canito” a la guitarra. Es la columna vertebral del disco “Visto en El Jueves”. 

¿Cómo es tu público? Depende del espacio. Digamos que el susto ya lo pegué cuando salimos con “El niño”, producido por Refree, y dejo de estar catalogada como cantaora ortodoxa. La crítica fue muy dura y en el público hubo gente que chilló barbaridades e incluso se fue del Auditorio Nacional. Pero mirándolo con distancia lo naturalizas, aunque en ese momento pensaba que me podía cargar todo lo que había conseguido, en una “sentá”. Pero estuve tan perdida cuando no me permitía hacer lo que yo quería, que llegué al punto de entender que prefería cantar lo que me gusta aunque no le guste a la gente, que lo contrario. A lo que he llegado, lo he hecho como único remedio. 

RocioMarquez ACayetano 10bn - Concierto de Rocío Márquez: "No tengo un apego absoluto al cante, me puede más la libertad"

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“El mayor indicador de que todo marcha bien en el flamenco, son las disputas; señal que pasan cosas y le importa a la gente”

 

Entendiendo que eres una abanderada de la evolución de tu arte ¿En qué momento está el Flamenco? Me cuesta ver que el Flamenco haya pasado por alguna mala etapa o período debilitado. Creo que en cada momento histórico han pasado cosas geniales. Hay tendencias, modas y gustos estéticos. La situación socio-económica y política también ha tenido que ver en la historia del Flamenco. Pero hay que asumir y aceptar que el Flamenco está vivo y vive en su tiempo. Para mí, el mayor indicador de que todo marcha bien, son las disputas; señal que pasan cosas y le importa a la gente. Y hay que saber que siempre ha sucedido. En las primeras grabaciones en cilindro de cera (finales del siglo XIX), está el Mochuelo, cantando con piano, una guajira. También está el Negro Aquilino, haciendo nosequé con el saxofón…

¿Qué te inspira para seguir cantando y componiendo? Hace poco hice un curso de técnica vocal con Fátima Miranda y últimamente estoy escuchando mucho a la artista Diamanda Galás, porque me llama mucho la atención su nivel técnico. 

¿Sientes algún tipo de responsabilidad de llevar esta bandera de vanguardista? Cada vez me pesa menos porque ahora se que la felicidad está desligada de todo esto, de mi cante y de mi carrera artística. No tengo un apego absoluto al cante, me puede más la libertad. No me gusta estar demasiado apegado a nada porque creo en la frase de: “lo que posees te posee”. 

¿Hacia dónde crees que vas a seguir evolucionando? Soy muy inquieta y de cada momento puedo pensar en un proyecto nuevo, pero me tiene que venir desde las emociones. El concierto del domingo en Madrid es el final de una etapa que abre una puerta que ya he visitado. Tengo la necesidad de dar ese volantazo y seguir avanzando. (Trabaja ahora sobre textos propios, de Carmen Camacho o Macky Chuca, entre otros). 

¿Qué te gusta hacer fuera de los escenarios? Me encanta la horticultura, la montaña, la pintura, el cine y la interpretación.

¿La horticultura para cocinar? No se me da bien cocinar, me gusta estar en la huerta.

Rocio Marquez 001 - Concierto de Rocío Márquez: "No tengo un apego absoluto al cante, me puede más la libertad"

El domingo 16 de mayo Rocío Márquez se sube al escenario del Teatro Circo Price para cantar su álbum “Visto en El Jueves”. 

Un proyecto que nace en el mercadillo de la calle Feria de Sevilla, donde Rocío compraba vinilos y cintas de casete de segunda mano para recopilar los cantes y canciones que le emocionaban. Así escogió versiones de palos flamencos y canciones para elegir, por ejemplo, temas como el tango “Trago Amargo”, cantado por Manuel Vallejo. Versiones de versiones, canciones reinterpretadas, para volver a crear su versión. Rocío Márquez hace un ejercicio de recuperación de la música, pone en valor la memoria, y lo hace junto al gradísimo guitarrista Juan Antonio Suárez Cano “Canito”.