Parque de Berlín, un trocito de Alemania en Chamartín

Por Luis Pérez Nieto
Historiador del arte y gestor cultural.
Presidente de Madrid en Ruta, cuyo objetivo es dar a conocer el patrimonio de Madrid.

En el barrio de Chamartín contamos con un pequeño trozo de Alemania, y no lo decimos en sentido figurado, sino literal, ya que el parque de Berlín es una auténtica oda al país germano; hasta el punto de que posee tres bloques originales del desmantelado muro de Berlín.

El oso es un símbolo compartido por las hermanadas ciudades de Madrid y Berlín. El parque de Berlín es una zona verde poco conocida de Madrid, llena de historia y homenajes que encontramos a través de los diferentes elementos que pueblan este singular parque de Madrid. Un lugar ideal para visitar en solitario, en familia, con amigos etc. pero sobre todo para disfrutar y conocer el hermanamiento y las diferentes relaciones que hay entre Madrid y Berlín.  Foto: Xauxa Håkan Svensson.

El oso es un símbolo compartido por las hermanadas ciudades de Madrid y Berlín.
El parque de Berlín es una zona verde poco conocida de Madrid, llena de historia y homenajes que encontramos a través de los diferentes elementos que pueblan este singular parque de Madrid. Un lugar ideal para visitar en solitario, en familia, con amigos etc. pero sobre todo para disfrutar y conocer el hermanamiento y las diferentes relaciones que hay entre Madrid y Berlín.
Foto: Xauxa Håkan Svensson.

Amistad entre ciudades
La inauguración del parque tuvo lugar en noviembre del año 1967, aunque las relaciones hispano-alemanas fueron mejorando con los años, ya que en noviembre de 1983, el alcalde de Berlín oriental, Erhard Krack, vino a la ciudad de Madrid, invitado por Enrique Tierno Galván, con motivo de la firma de un «acuerdo de cooperación y amistad» entre ambas ciudades. También, en noviembre del año 1988, Juan Barranco y Eberhard Diepgen renovaron los votos de amistad entre ambas ciudades firmando, esta vez de nuevo en Madrid, un último y definitivo acuerdo de amistad y cooperación válido para todo Berlín (Oriental y Occidental).

Un símbolo compartido
Al comenzar nuestro paseo por el parque, una placa cerámica con un oso nos da la bienvenida. Oso que, casualmente, comparten las dos ciudades en sus correspondientes escudos. En este caso el oso pertenece al escudo de Berlín, un oso en posición erguida que según los historiadores era el símbolo de Alberto I de Brandemburgo, que fue conocido como “El oso”. Esta figura fue sufragada por los ciudadanos alemanes residentes en Madrid. El escultor del oso berlinés fue Antonio Navarro Santafé que curiosamente, fue el mismo escultor del oso y el madroño de la puerta del Sol.

En 1990 se colocaron tres bloques del muro de Berlín en el estanque principal de parque.

En 1990 se colocaron tres bloques del muro de Berlín en el estanque principal de parque.

El muro
Una vez dentro del parque, llama la atención un estanque de forma irregular. En su origen el estanque era tan solo una lámina de agua que reflejaba el paisaje en sus aguas calmadas. Pero en el año 1990 se colocaron tres trozos del muro de Berlín, muro que separó la ciudad alemana desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989. Junto con los tres monolitos del muro se colocaron una serie de surtidores que dieron al estanque un carácter de fuente.
Los restos del muro vinieron con las pintadas originales y se cuenta como anécdota que un emplea-do municipal estuvo a punto de acabar con ellas al emplearse a fondo para limpiarlas antes de que el alcalde de Madrid fuese al parque a inaugurar el nuevo monumento.

La niebla de Berlín
En el parque también encontramos una fuente ovalada a modo de lago. Originariamente tenía unas grandes piedras en el centro de las cuales brotaba agua pulverizada a modo de neblina. Esta neblina pretendía evocar las famosas nieblas del pintor alemán Gaspar Friedrich, nieblas que sumergen a la ciudad en un halo de irrealidad. Es por ello que a veces se habla de Berlín como la ciudad de la niebla.

Monumento a Ludwig Van Beethoven, levantado en 1981 tras un acuerdo con la ciudad natal del músico, Bonn.

Monumento a Ludwig Van Beethoven, levantado en 1981 tras un acuerdo con la ciudad natal del músico, Bonn.

Beethoven
En un parque como el de Berlín, no podía faltar un monumento a uno de los alemanes más internacionales: Ludwig Van Beethoven. Levantado en 1981 tras un acuerdo con la ciudad natal del músico, Bonn. En este caso el monumento es un bloque de granito con forma de piano de cola con la tapa levantada y sobre él, un busto en bronce de Beethoven. Otra curiosidad es que en la parte frontal del piano se encuentran grabadas las primeras notas de la Novena Sinfonía, hoy en día esta sinfonía es el leitmotiv de la Unión Europea.

El héroe de Carranza
El parque acoge también un homenaje a Álvaro Iglesias Sánchez, conocido como el “héroe de Carranza”. Se trata de un monumento inaugurado el 15 de julio de 1982. Homenajea a un joven que falleció tras salvar a tres personas en un incendio ocurrido ese mismo año en la calle Carranza en Madrid.

Víctor Manuel
Otro de los elementos fundamentales del parque de Berlín es su auditorio, utilizado para conciertos al aire libre, sobre todo durante las fiestas del distrito.
Y en relación con lo musical, la última anécdota de este parque es que el cantante Víctor Manuel le dedicó una canción, con estrofas como:
“En el estanque la luna
Prendida a un nenúfar
empieza a llorar
Junto a Beethoven y el oso
Un cisne agoniza de felicidad
….
Te buscaré entre las sombras del jardín
Parque Berlín.”

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