Tres siglos del mercadillo navideño de la Plaza Mayor

Por Luis Pérez Nieto
Historiador del arte y gestor cultural.
Presidente de Madrid en Ruta, cuyo objetivo es dar a conocer el patrimonio de Madrid.

Ya en el siglo XVII existía en la Plaza de Santa Cruz un mercado navideño en el que se vendían carnes, verduras, frutas y poco a poco se fueron incorporando la venta de adornos, flores y regalos. El mercado tenía tanto éxito que año a año crecía más y más hasta que se decidió meter el mercado en la Plaza Mayor y crear una normativa reguladora que agrupase a todos los comerciantes navideños.

Puesto navideño en la Plaza Mayor. 1953.

Puesto navideño en la Plaza Mayor. 1953.

Desde el siglo XVII
Los productos que se vendían en el primigenio mercado navideño eran un poco diferentes a lo que se pueden encontrar hoy en día. Cuando llegaba la Navidad, la Plaza de la Provincia, cercana a la Plaza Mayor y plazas aledañas se llenaban de vendedores de pavos y pollos vivos que venían directamente de sus granjas para ofrecer sus mejores piezas a los clientes deseosos de tener el mejor ejemplar en su mesa.

Vendedora de pavos en los alrededores de la Plaza Mayor. 1925.

Vendedora de pavos en los alrededores de la Plaza Mayor. 1925.

El siglo XX
El mercado navideño fue tomando su forma y carácter personal definitivo a principios del siglo XX, dando un toque animado y colorista a la Plaza Mayor en Navidad. A los productos tradicionales (pavos, pollos, capones, mazapanes de Toledo, turrones procedentes en su mayoría de Alicante, frutas secas, cañas de azúcar, guirlaches, etc.) se fueron uniendo puestos con figuras de belenes, panderetas, zambombas y artículos de broma, posteriormente abetos, muérdago, musgo y todo tipo de decoración relacionada con la Navidad.

A principios del S. XX el permiso para vender una manada de pavos, de no más de 40 ejemplares, en Puerta Cerrada costaba 6 pesetas.

Puesto de navidad en la Plaza de St. Cruz. 1905.

Puesto de navidad en la Plaza de St. Cruz. 1905.

Permisos
Los vendedores debían solicitar su licencia de venta previo abono de una tasa establecida de la siguiente manera: “Por cada metro cuadrado o fracción en la Plaza Mayor, calle de Ciudad Rodrigo, Zaragoza y Plaza de Santa Cruz: 5 pesetas.

La castañera es una figura tradicional asociada a las navidades madrileñas que aún hoy se mantiene. Existen desde el S. XIX. Algunas de ellas fueron, en otros tiempos, muy populares, como la castañera Gereoma, que ponía su puesto en el Rastro, pero que en estas fechas lo trasladaba a la Puerta del Sol.

La castañera es una figura tradicional asociada a las navidades madrileñas que aún hoy se mantiene. Existen desde el S. XIX. Algunas de ellas fueron, en otros tiempos, muy populares, como la castañera Gereoma, que ponía su puesto en el Rastro, pero que en estas fechas lo trasladaba a la Puerta del Sol.

las manadas de pavos en Puerta Cerrada: 6 pesetas. Los industriales que en esta época exhiban al frente de sus tiendas los géneros o artículos que expedan 10 pesetas” Los pavos y demás aves que se introduzcan en la capital eran reconocidos por los peritos revisores del cuerpo de veterinarios. Cada manada de aves no podía exceder de 40 ejemplares y se prohibía su circulación siendo solamente permitida para el indispensable traslado directo desde las estaciones hasta el lugar de ventas.

El parón de la guerra
Con la guerra Civil el mercado navideño sufrió un parón, pero tras acabar la Guerra, volvió a resurgir con muchos más puestos y más productos que ha-cían las delicias de los compradores que merodeaban por los puestos.

Castañera en la Plaza Mayor a principios del S. XX.

Castañera en la Plaza Mayor a principios del S. XX.

En el año 1944 el ayuntamiento de Madrid decidió suprimir la venta de los productos de alimentación, dejando el mercado tan sólo para decoración y regalos. Hasta 1950 cada puesto era diferente hasta que fueron sustituidos por casetas, llegando hasta nuestros días en los que las casetas recuerdan pequeñas casas de madera típicas de montaña; dándoles un carácter más navideño y entrañable.

Años 60
En 1960 el mercado tuvo que ser trasladado a la Plaza de Santa Ana, ya que comenzaron las obras del parking subterráneo de la Plaza Mayor.
En el año 2008 el Ayuntamiento tomó la decisión de separar los artículos propiamente navideños de los artículos de broma que desde ese año se venden en la Plaza de la Provincia y la Plaza de La Cruz. Gorros de colores, pelucas, caretas, artículos de broma hacen las delicias de pequeños y mayores.
Acudir a la Plaza Mayor ya es todo un clásico y todos tenemos en mente estos días a uno de los iconos cinematográficos madrileños relacionados con la Plaza Mayor en Navidad: El grito desesperado del abuelo de Chencho buscando a su nieto perdido entre el gentío de la plaza. La película “La gran familia” del año 1962 dio a conocer a muchas familias el mercado más clásico de las Navidades madrileñas.

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