Hip Hop. Análisis de un movimiento que ha marcado la música y el arte del siglo XXI

UNA CULTURA DIFUMINADA
La cultura hip hop, nacida en Estados Unidos en los años 70, cruzó el charco para instalarse en las ciudades de todo el mundo, influenciando el concepto musical y artístico que vino en los siguientes años a nivel global. Hoy, 50 años después y tras un crecimiento abrumador, este movimiento comienza a desdibujarse. La evolución y el éxito del rap y la separación clara de las diferentes disciplinas que conformaron esta corriente, hacen que, hoy por hoy, ya no se pueda hablar del hip-hop como cultura, como un movimiento integrador.
El BreakDance, con sus piruetas y posturas imposibles, un de las patas tradicionales de la cultura hip-hop, ha pasado de las calles a enseñarse en las escuelas de danza.

El BreakDance, con sus piruetas y posturas imposibles, un de las patas tradicionales de la cultura hip-hop, ha pasado de las calles a enseñarse en las escuelas de danza.

Origen de una cultura

La escena hip hop, que empieza a desarrollarse a finales de los 60, nació durante los años 70 en barrios de los suburbios de la costa Este de EE.UU. Con raíces en las tradiciones orales y las culturas africanas antiguas, se suele centrar su origen concreto en el Bronx de Nueva York, siendo un DJ Jamaicano llamado Kool Herc, cuyo estilo consistía en recitar rimas sobre ritmos instrumentales, el auténtico precursor de toda una cultura.

El nacimiento de la cultura hip-hop coincide con la irrupción de las drogas duras en las calles de ciudades como Nueva York o Philadelfia, creando una auténtica epidemia, sobre todo en las comunidades afroamericanas, una irrupción que cambió para siempre la realidad económica y social de estas comunidades ya de por sí deprimidas.

El hip-hop surge como una reacción a esa nueva realidad, como una expresión subversiva, crítica, de resistencia, que encuentra sus puntos de expresión en cuatro elementos, los cuatro pilares definidos y perfilados por el mítico DJ Afrika Bambaataa en los que se apoya o se apoyaba la cultura hip hop: MC, DJ, breakdance y grafiti, que conforman la verdadera esencia de este movimiento.

En los encuentros en las esquinas y en los llamados “Block parties” (fiestas del bloque, del barrio) los MC, (los Maestros de Ceremonias), hacían sus rimas improvisadas hablando de la dura realidad que les rodeaba, al ritmo de la música que, con beats de otros estilos, mezclaban los DJ, mientras los breakers o B-Boy bailaban los momentos de ruptura, del “break”, de la música, y los grafiteros reinvindicaban, a través de sus mensajes pintados en los muros con sus firmas por bandera, el avance de una cultura que acabaría cobrando un peso esencial en el futuro de la música y el arte del nuevo siglo que estaba por nacer

Rap, Djing, Breakdance y Grafiti son los cuatro pilares tradicionales en los que se apoyaba la cultura hip-hop

Desarrollo en España

A finales de los 80 y principios de los 90 hubo en España una serie de grupos que sacaron multinacionales a remolque del empuje que tenía del hip-hop, el rap que venía de Estados Unidos, “unos grupos”, según Manuel Pena, director artístico de BOA, uno de los sellos más importantes del rap en España, “de alguna forma, un poco manipulados, copia de los americanos, sin una personalidad propia y con una calidad que dejaba mucho que desear, grupos como DNI o Ramdi MC con El Pijo o una chica que se llamaba Suite y algunos otros. Hubo recopilatorios como Rap in Madrid que vendieron relativamente bien, pero que, al no tener un planteamiento de base, acabaron desapareciendo en dos o tres años.” Por su parte, los DJ´s, el breakdance o el grafiti comenzaban a aparecer timidamente, en las calles de Madrid o Barcelona, de forma individualizada entre los DJ´s o en el grafiti, como fue el caso del famoso Muelle, uno de los pioneros en España de esta vertiente del hip-hop, o en pequeños grupos en el caso de los breakers.

En el año 94 surgió un grupo que quería huir del tratamiento que hacían las multinacionales de este estilo de música, este grupo se llamaba CPV (Club de los Poetas Violentos), que sacaron un disco con un discurso duro, con tintes políticos, antirracistas, sociales, llamado Madrid Zona bruta, que, de alguna forma, sentó las bases de lo que después vino, de un sonido, de una actitud, de una forma de entender el hip-hop. Para Manuel Pena, “Este grupo marcó un antes y un después del rap en España. Era un grupo en que había dos negros, Jota Mayúscula y Frank T y un Árabe El Meswy. Algo que no era muy normal de ver en un grupo español de los 90. Era un grupo multirracial, su actitud y sus letras y todo ese “rollo” político y de reafirmación de ser de barrio, pegó, arraigó. CPV eran tipos de Alcorcón, que irrumpieron en la escena madrileña diciendo precisamente que estaban orgullosos de ser de donde eran, orgulosos del barrio. Eso marcó también el cambio y fue parte de su pegada, porque, aunque ahora no lo veamos así, mucha gente de zonas como Leganés, Parla, Alcorcón, Móstotes, etc no estaban realmente orgulloso de ser de donde eran, había una cierta estigmatización de este tipo de zonas y CPV vino a romper, de esta forma, con todo lo establecido anteriormente musicalmente, más allá del propio Rap”.

Duo Kie

Duo kie, grupo de rap madrileño con una trayectoria de 20 años en la escena del hip-hop, compuesto por Eduardo Sánchez, alias Nerviozzo, y Javier Díaz, alias Locus, a la derecha.

El orgullo del barrio ha sido una de las constantes del hip-hop español que se mantiene hoy en día en la mayoría de los grupos de rap o de las crew (grupos, bandas) de grafiteros o de B-boys. Hay algún caso muy claro como el grupo La excepción, que vienen del barrio madrileño de Pan Bendito o grupos de Málaga o Sevilla que salen de barrios muy “chungos” de los que ni siquiera existe una correlación en Madrid o Barcelona, como el barrio de las Tresmil viviendas, donde ni siquiera entra la policía habitualmente. “Yo he crecido en mi barrio y ahí sigo viviendo. Forma parte de mi vida. Es mi entorno, por donde me muevo todos los días y parte de la inspiración para mis letras,” comenta Sergio Rodríguez, alias Hate, del grupo zaragozano Violadores del Verso, uno de los grupos con más solera y credibilidad del rap español.

“El orgullo del barrio ha sido una de las constantes del hip-hop español que se mantiene hoy en día”

Los discos que vinieron después no siguieron con ese discurso y el rap vino más marcado por el “egotrip”, la competición, que es algo que desde fuera es difícil de entender, que un “tipo” esté diciendo en todo momento que él es buenísimo y que no hay nadie mejor que él. “Esto es algo inherente al rap” continúa Manuel Pena, ”precisamente porque nació en los barrios más pobres y servía para los raperos como una forma de reafirmación y de autoestima.” Sin embargo, para David Martínez, Rayden, uno de los raperos más exitosos del momento, tras 12 años dentro del hip-hop, campeón de la batalla internacional de Gallos RedBull de habla hispana en 2006, una competición de palabra improvisada dentro del estilo rap, “es un error pensar que las batallas de gallos sean rap, se desarrollan al estilo del rap, pero no tienen ningún contenido, no tienen ningún tipo de reivindicación, ni siquiera pretenden transmitir algo, es una mera competición, un juego.” En cualquier caso, esta gente no tenía mucho más que estas habilidades para competir con otro, ya fuera con los rapeos, como con las figuras del break-dance o con los mismos grafitis, donde, desde el punto de vista del hip-hop, están ceñidos a las firmas de los propios grafiteros con tipografías cada vez lo más enrevesadas posibles, pero que, de alguna forma, vienen a decir, aquí estoy, este soy yo y esta es la confirmación y la reafirmación de mi arte, a través de mi firma, de mi alias (algo que tienen todos los artistas del hip-hop) pero con mi reivindicación, con mi denuncia. Para Rol, grafitero del barrio de Orcasitas, “Lo demás, dentro del grafiti, los dibujos en sí, forman parte del arte urbano, pero no tanto de la cultura del hip-hop, eso no es grafiti. En el grafiti,la reivindicación se hace a través de frases cortas que acompañan las letras, que son su base.”

Una cultura desdibujada

La clasificación de los cuatro pilares del Hip-hop tenía mucha consistencia en los 90 y en los 2000, pero en los últimos años la cultura hip-hop, como tal, se está desdibujando.

Sobre todo en Estados Unidos se está haciendo un hip-hop más “hedonista”. La gente de color está haciendo música que cada vez tiene que ver menos con el hip-hop como cultura y además la gente que sigue esa música rechaza bastante las bases típicas del hip-hop, estos cuatro elementos, porque suena como un poco antiguo y, de hecho, se ha perdido prácticamente todo. Manuel Pena, de BOA, nos comenta que “algunos americanos del mundo de la música, ya hace unos 5 ó 7 años, fliparon cuando vinieron a España y vieron cómo se seguía manteniendo la cultura del hip-hop. Pero ahora también se ha perdido en España, en el sentido de esa consistencia de los cuatro elementos, de la cultura del hip-hop como tal, ya no es muy real.” Se mantiene el rap, pero ya como música ligada a otro concepto. Se le sigue llamando rap e incluso hip-hop, pero la cultura hip-hop se está difuminando en sí misma. “Se puede ver en los arquetipos que ya no son tan rígidos” continúa Manuel Pena, “un chaval que le gusta el hip-hop, la música, el grafiti, el baile, algo por otra parte difícil de ver en nuestros dias, ya no va, en muchos casos, con la estética típicamente hip-hopera y, por el contrario, ciertos rasgos de la estética del hip-hop se han impuesto en la moda y los puede vestir cualquier chaval que le guste más el rock, el pop o incluso que no es demasiado melómano y que, por supuesto, no está dentro de ninguno de los cuatro ejes sobre los que se sostiene la cultura hip-hop tradicionalmente.”

“La clasificación de los cuatro pilares tenía mucha consistencia en los 90 y en los 2000, pero en los últimos años la cultura hip-hop, como tal, se está desdibujando”

Para Javier Díaz, alias Locus, de 41 años, componente del grupo Duo Kie, un grupo de rap con una trayectoria de 20 años en la escena del hip-hop español, y dueño de la tienda Tribu Urbana, especializada en hip-hop, “La cultura hip-hop se está diluyendo, porque, al final, la cara más visible del hip-hop es el rap. Y el rap, como cualquier música, es mitad arte, mitad negocio. El rap se ha comido al resto de pilares de esta cultura.”

Para el grafitero de Orcasitas, Rol, quien también se dedica actualmente de forma profesional al grafiti “El hip-hop para mí antes era una forma de vida, sólo pensaba en pintar, ahora ya es una cosa comercial. Para mí, el hip-hop se está difuminando gravemente. Ahora ya cualquier persona con un ordenador canta rap, sin haber salido ni tan siquiera a la calle a ver o a compartir sus ideas. ¡Si es que hay programas para hacer grafitis! que te hace los bocetos. Es lo que hace los “niños toys” (pijos). Ahora en Internet tienes todos los grafitis, antes, sólo para empaparte y ver qué se hacía, ya había que patear la calle, caminarte medio Madrid.”

El grupo Zaragozano Violadores del Verso, uno de los grupos con más solera y credibilidad del rap español. Sergio Rodríguez, segundo empezando por la izq., también conocido como Hate, Sho Hai, Gran mago beodo, o Yuen Shiao Tien

El grupo Zaragozano Violadores del Verso, uno de los grupos con más solera y credibilidad del rap español. Sergio Rodríguez, segundo empezando por la izq., también conocido como Hate, Sho Hai, Gran mago beodo, o Yuen Shiao Tien

No es que muera el hip-hiop es que ha cambiado. Todo cambia, cómo el rock cambió. Las diferentes disciplinas del hip-hop se han asimilado a la cultura general. Ha dejado de ser algo rebelde, algo contracorriente, para ser un estilo más, para ser en sí mismo la corriente.

Por su parte, David Martínez, alias Rayden, uno de los raperos más exitosos del momento, tras 12 años dentro del hip-hop, es de la opinión de que la cultura hip-hop ya no existe. “Tanto breaker, como grafiteros, raperos o djs no van unidos. Cada uno va por su lado. Hay gente que siente esa cultura, esos valores de respeto o superación o ganas de crear, pero como cultura se ha perdido. Ahora es simplemente un estilo de música que tiene esas raíces, pero hablar de cultura es ya algo utópico.”

“La cara más visible del hip-hop es el rap. Y el rap, como cualquier música, es mitad arte y mitad negocio”

Hate, de grupo Violadores del Verso, sin embargo cree que “hay mucha pajerada comercial para que la gente menee el culo en los clubs, pero aún existe y perdura el rap de verdad, como nosotros lo entendemos.” Él cree que “El hip-hop es mucho más que rapear, bailar break-dance o pintar gráfitis. Los b-boys llevamos muy dentro esta cultura. Es un sentimiento muy profundo.”

El rap es la cara más visible del hip-hop la que más ha cambiado o evolucionado. “El hip-hop está desapareciendo o ha desaparecido, pero el rap está creciendo (hasta inundarlo todo)” comenta Rayden. Pero también diferentes disciplinas del hip-hop han evolucionado, ahora los breakers o b-boys bailan con Beyoncé, muchos grafiteros exponen sus trabajos en galerías de arte. Rol nos cuenta que sus grafiteros favoritos “son los grafiteros de Estados Unidos que empezaron en la calle, que fueron los primeros, de los que puedes ver su evolución, y ahora tienen incluso marcas registradas que fabrican ropa, merchandising… Algunos han formado auténticos emporios. Por ejemplo Seen, The Kid, El COPE o Eco. Aunque eso también se haya comercializado son los que empezaron y a esos no se les puede decir nada. De hecho, para mí, el grafiti, además de ser algo que llevo dentro, se ha convertido en mi profesión. De alguna forma, también es algo comercial.” Y continúa “El grafiti es lo más cercano a la calle dentro del hip-hop, porque se pinta en la calle, pero, aun así, ya hay muchas marcas de pintura, mucho merchandising, incluso muchas marcas que tienen algo de grafiti, como su propia imagen corporativa. Que por un lado está bien, porque ha salido de las paredes y se ha visto que era un arte. Lo que antes para mucha gente era ensuciar las paredes, ahora resulta que es arte.”

“El hip-hop ha dejado de ser algo rebelde, algo contracorriente, para ser un estilo más, para ser en si mismo la corriente”

“La cultura hip-hop ha dejado de ser una cultura uniforme para pasar a ser, tal vez, simplemente música o simplemente arte, o baile. El b-boy de toda la vida, es decir, el “tío” que le gusta el grafiti, el break-dance, que casi exclusivamente sólo oye rap… Esa tribu urbana, hoy en día está casi extinta, al igual que están casi extintos lo punkies, los romantics o los oscuros, etc. Hoy existe el acceso total a toda esa música, a esa información y además la sociedad les ha enseñado que no tienen que renegar de nada, se han quitado los complejos que existían antes de sólo ser raper o rocker o heavy… Las tribus están muriendo o han muerto,” afirma Locus, de Duo Kie

Los arquetipos de la moda

“Es absurdo pensar en el rap bajo unos parámetros o unos estereotipos de moda”, remarca Rayden “Esto envenena. Esos estereotipos de los principios radicaban en esa necesidad de hacerse notar, de desmarcarse del resto de estilos y, como siempre, como todo, por donde primero entró fue por los ojos. Es una imagen que viene de sus orígenes de la calle, el rap era el periódico de la calle, y la forma de la gente que había estado en las cárceles de Estados Unidos para dar a entender que ellos habían estado dentro y esa imagen cruza el charco y se instala, porque al principio, en los 90, no había información. Son lo medios de comunicación” continúa “los que siguen esteriotipando, los que quieren seguir vendiendo esa imagen desvirtualizada y exagerada, sobre todo del rapero.”

Rayden

David Martínez, alias Rayden, uno de los raperos más exitosos del momento, tras 12 años dentro del hip-hop. Campeón de la batalla internacional de Gallos RedBull de habla hispana en 2006.

Para Locus “La moda es algo cambiante en el hip-hop y en cualquier estilo asociado a una música concreta. De hecho, el pantalón ancho, prácticamente no se lleva. En el grafiti no se ha llevado nunca, porque el grafitero ha tenido siempre otro tipo de personalidad dentro del hip-hop. En el hip-hop, en general, hubo una temporada que se llevaba el pantalón ancho, pero, por ejemplo, hace muchos años, a finales de los 70 principios de los 80, los raperos iban de pitillo, como iban Grandmaster Flash and the Furious Five o Afrika Bambaataa. Luego, a finales de los 80, principios de los 90 se empezó a llevar el pantalón ancho, luego eso cambió y se llevó un “rollo” más “street”… Esto es simplemente moda y no hay que darle más importancia. El hip-hop no es una forma de vestir. Hoy en día se está, por ejemplo, estrechando toda la ropa, porque la gente quiere verse más estilizada. El estilo pantalón ancho, calzoncillo visto, camiseta xxl está muerto.”

“El estilo pantalón ancho, calzoncillo visto, camiseta xxl está muerto”

Según Rol “El rollo moda ancha, prototípica del hip-hopero, apenas la he visto por mi barrio. Para pintar grafiti no puedes ir de ancho si, por casualidad, te pilla la policía pintando y tienes que correr, hay que ir en chándal. Aquí ese estilo que ha predominado en Estados Unidos no pega, aquí se lleva otro estilo más de chandal, además esa ropa vale muy cara. Empezando por ahí piensa quién puede llevar esa ropa. El arquetipo del hip-hopero con pantalón ancho, etc lo llevan ya casi sólo los “niños toys” y los cuatro que cantan y quieren mantener ese estilo de forma un poco artificial y punto. Es algo por moda, por estética.”

El Futuro del movimiento

El hip-hop como cultura ya tan sólo tiene pasado, a futuro queda la evolución independiente de cada uno de sus antiguos pilares, el breakdance se enseña en las escuelas de baile, el grafiti salta a las galerías, el dj marca el ritmo en las pistas haciendo sonar discos de cualquier estilo y el rap… El rap lo va inundando todo, perdiendo, en general, la esencia crítica y social de su origen, fusionándose con otros estilos, siguiendo la estela de la globalización que está marcando la música de este siglo XXI que apenas acaba de empezar.

“Son los medios de comunicación los que siguen vendiendo esa imagen desvirtualizada y exagerada, sobre todo del rapero”

En definitiva, desdibujado o no, difuminado o diluido, con el rap, como con las piruetas de los B-Boy, como en los grafitis, el hip-hop, o sus restos, es reafirmación, expresión, pero también sentido de pertenencia a una Crew, pertenencia a una forma de cultura propia, “una cultura en constante superación y evolución de la persona.” Como dice Rayden, “No de intentar ser mejor que los demás, sino de intentar ser mejor que uno mismo. Tú eres tu mayor rival y tu propio listón para ser la mejor versión de tí mismo.” A Locus el hip-hop le acercó y le enseñó a amar la literatura y la poesía, a Rol le hizo interesarse por el arte, le ayudó a superarse y le hizo entender que esa era la forma en la que quería vivir. “El rap ayuda a evolucionar, a descubrir cosas en uno mismo que no creías tener.” Afirma Locus de Duo Kie.

“Muchas marcas tienen ya grafitis como parte de su imagen corporativa”
Rol, ese es su alias. Para este grafitero del barrio madrileño de Orcasitas su nombre no tiene relevancia. Actualmente se dedica de manera profesional al grafiti. www.graffitiprofesionalyeconomico.com

Rol, ese es su alias. Para este grafitero del barrio madrileño de Orcasitas su nombre no tiene relevancia. Actualmente se dedica de manera profesional al grafiti. www.graffitiprofesionalyeconomico.com

En cualquier caso, como afirma Rol, “simplemente habrá que esperar a ver cual es la siguiente moda”.

 

 

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