Glasgow, la ciudad donde las nubes nunca ocultan los colores

En el West End, El Palacio de Hielo y Jardín Botánico de Glasgow, construído en 1817, nos recuerda la esplendorosa época victoriana.

En el West End, El Palacio de Hielo y Jardín Botánico de Glasgow, construído en 1817, nos recuerda la esplendorosa época victoriana.

Siempre jugó con ventaja, del río Clyde salían los barcos hacia el Caribe para volver con tabaco, algodón y azúcar, acortando hasta en diez días el viaje de los buques que lo hacían desde Inglaterra y evitando, además, a los piratas del Canal de La Mancha. Luego se convirtió en uno de los astilleros más importantes del mundo y lideró la revolución industrial. La ciudad de Glasgow es la más grande de Escocia y su historia cuenta cómo fue capaz de apoyarse en la cultura para reinventarse. Su universidad, fundada en 1451, marca el ritmo de una ciudad cosmopolita y alegre donde los bares y la música, la oferta cultural y el shopping completan un destino muy atractivo.

G2

Una ciudad sólo se debe medir por la cantidad de sonrisas que encuentras, aspecto fundamental para que el resto de la propuesta funcione y merezca la pena el viaje.
La historia de Glasgow marca la personalidad de los Glaswegians; su pasado de ciudad rica de mercaderes, obrera, en la época dorada de la construcción de barcos, la dureza de la postguerra, la crisis mundial de 1930, la minería y el dinamismo académico, desde que una bula papal hace casi 600 años permitiera fundar la Universidad, imprimen un carácter abierto, festivo y enérgico que hace posible una ciudad viva y alegre, llena de colores y posibilidades, pese a sus cielos nublados o los extraños horarios que la luz del Sol elige para quedarse o irse de la ciudad debido a su elevada latitud.

The Titan es un símbolo de Glasgow. Memoria de la histórica e intensa actividad de los astilleros del río Clyde. La grúa tiene 46 metros de altura, se puede visitar y es uno de los lugares favoritos para practicar puenting.

The Titan es un símbolo de Glasgow. Memoria de la histórica e intensa actividad de los astilleros del río Clyde. La grúa tiene 46 metros de altura, se puede visitar y es uno de los lugares favoritos para practicar puenting.

Glasgow o City of Glasgow, como oficialmente se llama, tiene su epicentro en George Square, donde la estatua principal es del escritor del romanticismo Walter Scott y no del Rey Jorge III, que da nombre a la plaza y el que merecería tal honor, pero el doloroso detalle de haber sido el monarca que perdió las colonias de América le dejaron sin estatua.

Detalle de una de las vidrieras de la Catedral de Glasgow, templo de culto de la iglesia de Glasgow y monumento histórico de Escocia. Actualmente pertenece a la congregación de los presbíteros.

Detalle de una de las vidrieras de la Catedral de Glasgow, templo de culto de la iglesia de Glasgow y monumento histórico de Escocia. Actualmente pertenece a la congregación de los presbíteros.

Un cono de tráfico sobre la cabeza del duque de Wellington se ha convertido en imagen y esencia de la ciudad. Está frente al museo GOMA.

Un cono de tráfico sobre la cabeza del duque de Wellington se ha convertido en imagen y esencia de la ciudad. Está frente al museo GOMA.

Un joven árbol preside un jardín intramuros en la  antigua Universidad de Glasgow.

Un joven árbol preside un jardín intramuros en la antigua Universidad de Glasgow.

Aquí encontramos el imponente edificio del Ayuntamiento y a su alrededor, el pálpito de una ciudad bulliciosa y ordenada, que muestra la gloria y ostentación de la época victoriana con las mejores tiendas y los más exclusivos restaurantes y cafés. También centros culturales como la Gallery of Modern Art, antigua casa de Lord Cunninghan, poderoso empresario del tabaco, que además de ser muy visitado es también la fachada más fotografiada a partir de una curiosa gamberrada convertida casi en símbolo de la ciudad -y demostración de la naturaleza espontánea e irónica de sus habitantes-, desde que alguien pusiera un cono de tráfico sobre la cabeza de la estatua ecuestre del primer Duque de Wellington que se erige desde 1844 en la elegante Royal Exchange Square frente al museo, y que si algún día amanece sin el cono, pronto otra acción nocturna y furtiva lo devolverá a la testa del duque, sin que las autoridades lo impidan.
La otra parte del centro de la ciudad pertenece a la época Georgiana, que dejó edificios mucho más sobrios y bonitos jardines.

Dylan Thomas es un músico callejero de 17 años que tiene claro que quiere ser un artista. La calle peatonal de tiendas Buchanan Street es un buen escenario.

Dylan Thomas es un músico callejero de 17 años que tiene claro que quiere ser un artista. La calle peatonal de tiendas Buchanan Street es un buen escenario.

Mira cómo canta Dylan.

Enseguida, el ritmo de la ciudad te lleva hasta la peatonal Buchanan Street, paraíso de las compras y resumen de la arquitectura de Glasgow. Tiendas de todo tipo -sobre todo low cost-, y restaurantes se mezclan entre cientos de personas y músicos callejeros.

Oasis nació en Glasgow. Todo el mundo en Glasgow te recomienda uno u otro local para escuchar música en directo. Glasgow no sólo cuenta con muchos bares, clubes y recintos que ofrecen música en vivo a diario, sino que es además una ciudad con una poderosa industria ligada a la música. Grupos como Oasis, Simple Mind o The Jesus and Mary Chain nacieron en la ciudad escocesa. En 2008, la UNESCO la nombró Ciudad de la Música.

Glasgow se reinventó a través de la cultura y muestra siempre su cara más artística, de hecho su Escuela de Arte es una de las más prestigiosas del mundo, y entre su propuesta cultural destacan poderosamente los conciertos diarios en cualquier pub y de cualquier estilo de música o la tradicional cartelera de teatro con comedias y musicales como platos fuertes de cada temporada.

Detalle de uno de los edificios de Buchanan Street.

Detalle de uno de los edificios de Buchanan Street.

The Corinthian Club, un exclusivo salón de té, restaurante y casino, situado en la elitista Ingram Street.

The Corinthian Club, un exclusivo salón de té, restaurante y casino, situado en la elitista Ingram Street.

Sala del restaurante Willow Tea Rooms, decorado con sillas y estilo Mackintosh.

Sala del restaurante Willow Tea Rooms, decorado con sillas y estilo Mackintosh.

Ambiente en un pub del West End, cualquier día a partir de las 19 h.

Ambiente en un pub del West End, cualquier día a partir de las 19 h.

Volvemos al río Clyde para entender la Glasgow moderna. La ciudad que recibió, en 1927, la primera imagen de televisión a larga distancia enviada desde Londres por el escocés John Logie Baird, hoy es la sede de la mayoría de los medios de comunicación del país, y lo que fue la zona de astilleros -llegó a haber más de 30- está hoy poblada por modernos edificios culturales como el auditorio, El pabellón deportivo The Hydro, el Science Center o el Museo del transporte, en el edifico diseñado por la arquitecta Zaha Hadid.

Querido amigo. La ciudad de Glasgow fue fundada en el siglo VI por el misionero escocés y cristiano llamado originariamente Kentigern, pero que pasó a la historia como San Mungo, que significa “querido amigo”.

Atravesamos el Kelvinggrove Park para llegar al West End y nos encontramos con la zona universitaria y el precioso parque público donde emerge luminoso un palacio de cristal que alberga el Jardín Botánico.
La tranquilidad, las pequeñas calles, los muchos edificios de la universidad y sus estudiantes, los verdes parques, los divertidos y variados pubs o las tiendas definen el paisaje de esta zona de Glasgow. Llaman la atención las charity shops, tiendas de artículos de segunda mano, atendidas por voluntarios y donde los beneficios íntegros de las ventas son destinados directamente a ONGs. En Glasgow puedes encontrar unas cuantas en Byres Road. Si te gusta la moda vintage no dudes en visitarlas, un vestido de fiesta puede ser tuyo por menos de 10 libras.

Glasgow guarda preciosas sorpesas para el visitante, como la huella del arquitecto, diseñador y acuarelista Charles Rennie Mackintosh (1868-1928), máximo exponente del Art Nouveau escocés y protomodernista. Su casa museo, sus edificios, como La Escuela de Arte, y los muchos lugares que hoy proyectan su influencia, dan un toque de originalidad y distinción a una ciudad tan dinámica que es capaz de reunir en su oferta para el visitante la imponente Catedral gótica de San Mungo y su necrópolis, la interesante reconversión de los antiguos almacenes del puerto en tiendas de anticuarios y agradables restaurantes, en la Merchant City o el nuevo East End, zona pobre o degradada, hoy renovada para los recientemente celebrados Juegos Olímpicos de la Commonwealth.
Glasgow, sin duda, merece la pena. + INFO VisitScotland

Texto y fotos: Javier Estrada.
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