¿Conoces a Chueca, La Latina y a Tirso de Molina?

Seguramente hayas quedado mil veces en Tirso de Molina, Chueca o la Latina, para tomar algo, para ir al teatro, para salir de fiesta. La vorágine y el ritmo frenético de la ciudad han hecho que estos nombres suenen vacíos o solamente a paradas de metro.  ¿Pero… sabías que detrás de estos nombres se encuentran tres de los personajes más importantes de la historia de Madrid? Vamos a conocer algo más sobre las vidas de estos personajes y por qué se eligieron esos nombres para esas paradas en concreto.

Por Luis Pérez Nieto Historiador del arte y gestor cultural. Presidente de Madrid en Ruta, cuyo objetivo es dar a conocer el patrimonio de Madrid.

la latina

“La Latina fue una de las damas más inteligentes de la Castilla del siglo XV”

Comenzaremos por La Latina. ¿Quién era la Latina? Beatriz Galindo fue una mujer adelantada a su tiempo, una de las damas más inteligentes de la Castilla del siglo XV. Nació en Salamanca en el año 1475, en el seno de una familia de hidalgos. Aunque su destino tendría que haber sido un convento, su padre decidió instruirla en letras clásicas. El latín era en aquellos tiempos el idioma universal, usado tanto por la iglesia como por las cortes europeas. Beatriz demostró una maestría absoluta de esta lengua, llegando a dominarlo de tal manera que empezó a ser conocida como La Latina. Este dominio de la lengua latina le sirvió para llegar a la corte de los Reyes Católicos con el cargo de camarera real, encargada de instruir en lenguas clásicas a la mismísima reina Isabel la Católica y a sus hijos. Por mediación de los Reyes Católicos contrajo matrimonio con Francisco Ramírez “el artillero”, hombre de confianza de Fernando el Católico, que murió en la toma de Granada, dejando a La Latina prematuramente viuda y con una gran fortuna. Fue en este momento cuando Beatriz decidió dedicar su vida a la caridad, fundando el hospital de la Santa Cruz para gente sin recursos. Pronto el hospital se empezó a conocer como el Hospital de la Latina. Se ubicaba en la calle Toledo, justamente a la altura de la boca de Metro de La Latina. En el siglo XIX se decidió ensanchar la calle Toledo y el hospital fue demolido, una vez desamortizado. Sin embargo, se salvaron de la piqueta tanto su fachada principal como su magnífica escalera gótico-flamígera. La portada fue trasladada frente a la Escuela Superior de Arquitectura en la Universidad Complutense. Y la escalera se reutilizó en el edificio que ocupa  la Academia de Ciencias Morales y Políticas en la Plaza de la Villa.

 

Retrato del fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina)

“Tirso de Molina fue uno de los escritores más destacados del Siglo de Oro”

Tirso de Molina (pseudónimo de fray Gabriel Téllez) fue uno de los escritores más destacados del Siglo de Oro. Nació en Madrid en el año 1579 en el seno de una familia humilde. Se dedicó a la vida monástica en la orden de los mercedarios, compaginándola con la literatura. A lo largo de su vida llegó a escribir cerca de cuatrocientas comedias, aunque sólo nos han llegado unas sesenta. Dentro de la historia de la comedia española constituye una de las cumbres junto con Lope de Vega, del cual fue discípulo, y Calderón de la Barca. En lo literario destaca por ser el primer autor en plasmar el mito del mujeriego don Juan en su obra El burlador de Sevilla, tema que posteriormente llevaría a la fama a José de Zorrilla. Debido al carácter innovador de sus comedias sufrió ataques de los moralistas y clasicistas de la llamada Junta de Reformación y de hasta el mismísimo Conde-duque de Olivares. Gabriel Téllez tuvo la oportunidad de conocer de primera mano la realizad del Nuevo Mundo al ser enviado a una misión pastoral en la isla caribeña de Santo Domingo (1616-1618), a la cual hace referencia en algunas de sus comedias.
Tirso de Molina ejercía como sacerdote en el convento de los Mercedarios descalzos en la plaza que hoy lleva su nombre. El convento fue derribado tras la desamortización de Mendizábal, abriéndose una plaza que en un principio llevaría el nombre de plaza del Progreso para llamarse finalmente plaza de Tirso de Molina, en recuerdo del genial dramaturgo.

 

chueca

“El padre de Chueca le obligó a dejar el conservatorio para estudiar medicina”

Federico Chueca nació en Madrid en el año 1846 en la archiconocida Casa de los Lujanes en la Plaza de la Villa, de la cual su padre era el conserje.  Fue un compositor con un talento innato que impactó y sorprendió a todos los músicos de su época y en especial al que sería su maestro, el gran Barbieri, el cual diría de Chueca que era su único heredero musical. Supo ganarse el afecto del público con obras llenas de frescura y espontaneidad que hacían de su música algo cercano al pueblo, conectando con las raíces populares de ritmos alegres y pegadizos. Curiosamente la familia de Chueca le obligó a dejar sus estudios en el conservatorio para comenzar la carrera de Medicina. A la vez que estudiaba Medicina, Chueca se ganaba la vida tocando en diferentes cafés. Su fulgurante carrera hizo que dejase a un lado la medicina para centrarse en su gran pasión: la música. Dentro de los géneros musicales se decantó por las zarzuelas, creando todo un repertorio entre las que se encuentran La Gran Vía (1886), la cual estuvo cuatro años consecutivos en cartel en el Teatro Apolo, Agua, azucarillos y aguardiente (1897), La alegría de la huerta (1900) o El bateo (1901) entre otras. Chueca murió el 20 de junio de 1908 en plena actividad. Incluso dejó una obra póstuma que fue acabada por el compositor Francisco Fuster.
La actual plaza de Chueca se llamaba plaza de San Gregorio, perteneciente a un barrio humilde cuyos vecinos eran conocidos como chisperos ya que la mayoría trabajaban el hierro y sus labores se desempeñaban ‘entre chispas’. Los chisperos fueron personajes recurrentes de las composiciones de Chueca y por ello desde 1943, la plaza pasó a denominarse plaza de Chueca en un claro homenaje al compositor y a sus tipos populares.

 

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1 opinión

  1. Hola, me podrías contestar a esta pregunta, por favor, lloro por las noches porque necesito saber la respuesta.
    Perpendicular a la plaza de un célebre dramaturgo español de nombre real Gabriel Téllez existe una calle llamada de la forma más fácil de decir estoque, florete, tizona, acero o hierro…
    La ciudad, hoy moderna y bulliciosa tiene un sistema de metro… ¿cuál será?
    Pues bien… hace ya algunos años, pero en el siglo XX seguro, nació en dicha calle una insigne escritora que a carcajadas y con su voz tosca hizo disfrutar a muchos.
    Si sumas las cifras de su guarismo de nacimiento… ¿qué número te da?

    Muchas gracias de antemano. Serás mi héroe. Besitos a todos.

    Reply

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