Un centro comercial y la peatonalización de la zona transformarán el centro de Madrid

Pasado, presente y futuro del proyecto urbanístico Centro Canalejas Madrid

En pleno centro de Madrid, en la confluencia de las calles Alcalá, Sevilla, plaza de Canalejas y Carrera de San Jerónimo, se está llevando a cabo una reestructuración urbanística que, sin duda, transformará el distrito centro y dará a la zona un nuevo impulso económico. Centro Canalejas Madrid unificará siete edificios históricos de principios y mediados del siglo XX, hasta la fecha de su inicio eran contiguos, que albergarán un hotel de lujo, el primer Four Seasons de España, un centro comercial en el que participarán las primeras marcas del mundo, con un aparcamiento de 450 plazas, y un complejo residencial de alto nivel.

Una recreación de cómo quedarán finalmente el conjunto del proyecto Canalejas, Centro Canalejas Madrid, con el histórico edificio de La Equitativa en primer plano, por cuya puerta se accederá al primer hotel Four Seasons de España, y la peatonalización de la zona.

Una recreación de cómo quedarán finalmente el conjunto del proyecto Canalejas, Centro Canalejas Madrid, con el histórico edificio de La Equitativa en primer plano, por cuya puerta se accederá al primer hotel Four Seasons de España, y la peatonalización de la zona.

El Grupo Villar Mir y OHL Desarrollos, a través de su filial Centro Canalejas Madrid, adquirieron a finales de 2012 al Banco de Santander un conjunto de siete edificios singulares situados entre las calles de Alcalá, Sevilla, Plaza de Canalejas y Carrera de San Jerónimo. El conjunto, denominado Centro Canalejas Madrid, es el producto de una serie de actuaciones arquitectónicas notables, que se desarrollaron de manera continua desde 1887 hasta prácticamente finales del siglo XX y que abarca los edificios: Alcalá 6,8,10,12,14, Plaza de Canalejas 1 y Carrera de San Jerónimo 7. En este conjunto de edificios, que ha sufrido sucesivas e importantes modificaciones, destacan por su calidad y singularidad los edificios de Alcalá 14 y Plaza de Canalejas 1. Desde el año 2003 los edificios que forman el complejo han permanecido prácticamente en desuso.

El proyecto, que sufrió una polémica suspensión durante el pasado 2015 que ganó el grupo constructor OHL, mantiene las fachadas de los edificios existentes, siendo su principal emblema el antiguo edificio de la Equitativa (esquina calle Sevilla y Alcalá), e integra algunos elementos interiores de valor en la nueva construcción. Las nuevas fachadas propuestas combinan una lectura individual de cada edificio, con un diseño unitario, propio de un proyecto único. La propuesta se articula en torno a un gran patio que comunica los diferentes usos y permite dotar a los espacios de la ventilación e iluminación necesarias.

Con una superficie total de 50.000 m2 Centro Canalejas Madrid incluirá:  1 Centro comercial de 16.000 m2.  1 Hotel de 5  estrellas con 211 habitaciones. 25 Viviendas de lujo.  1 Aparcamiento de 450 plazas.

Edificios históricos
Estos siete edificios destacan por su valor histórico y arquitectónico, y por su privilegiado enclave en el centro histórico de la ciudad, a pocos metros de la Puerta del Sol. Cabe destacar que, durante las últimas décadas, han albergado las sedes de entidades financieras como Banesto, Central Hispano y Zaragozano.

Revitalización y peatonalización
Este proyecto aportará importantes beneficios para la comunidad y la ciudad de Madrid en términos de regeneración urbana y rehabilitación de unos edificios en desuso, empleo, actividad y reposicionamiento del centro de la capital. El proyecto dotará al centro de Madrid de unas infraestructuras necesarias e inexistentes hasta la fecha como son un hotel de categoría internacional, Four Seasons, considerado como la marca hotelera más prestigiosa del mundo, que contará con 211 habitaciones, una galería o centro comercial de lujo o “premium” acorde con el valor arquitectónico de los edificios y el hotel, que además ofrecerá una amplia oferta gastronómica, viviendas, también de lujo, vinculadas a los servicios del hotel, un aparcamiento con una capacidad para 450 vehículos y, no menos importante, la reordenación de la zonas, incluyendo la peatonali-zación del área circundante al conjunto arquitectónico. De esta forma, Centro Canalejas Madrid contribuirá a la revitalización urbana del emblemático corazón de la capital de España e impulsará el turismo internacional, contribuyendo a que Madrid sea una ciudad más reconocida internacionalmente a nivel histórico, arquitectónico, gastronómico y cultural, equiparándose a otras grandes capitales europeas.

Coste
Los 524 millones de euros que se estima que le cueste el proyecto a la empresa OHL, transformarán, según Juan Miguel Villar Mir, el centro de Madrid. Para el hasta hace poco presidente de una de las constructoras más importantes de nuestro país, este proyecto no es una operación urbanística al uso, es más una reconversión industrial. Para el ayuntamiento de Madrid, supuestamente, el coste será cero, pues la empresa se hará cargo de las obras de peatonalización y de la construcción del aparcamiento con el que ha de contar el complejo que, según el propio Villar Mir, deberá estár concluido para finales de 2018. Por otra parte, la situación financiera de OHL obliga al grupo a vender parte del complejo, entre un 14 y un 40% a otras empresas, ya que, a día de hoy, OHL aún debe al banco de Santander  el 20% del complejo cuatro años después de haberlo comprado.
Desde el punto de vista laboral, el proyecto, según la empresa OHL, generará aproximadamente 5.000 puestos de trabajo ligados a la explotación de las distintas instalaciones programadas. En este sentido  el proyecto ha promovido la contrata-ción de muchas pequeñas empresas, entre las que cabe destacar los talleres artesanales encargados de las labores de recuperación de los elementos histórico artísticos de rehabilitación y restauración del proyecto.

Preservación y restauración de elementos históricos
A pesar de que las fachadas de los edificios que conforman el complejo son los elementos de valor arquitectónico y patrimonial más relevantes del proyecto. Los inmuebles contaban con un importante número de elementos singulares en su interior, tales como forjados, elementos decorativos, vidrieras, mármoles, celosías, carpinterías, capiteles y un largo etcétera, que han sido preservados y en su caso restaurados, tanto los que gozaban de protección legal, como los que ha decidido la propiedad. Los de mayor valor serán reintegrados en el nuevo complejo, manteniendo así la identidad y el patrimonio cultural de los edificios. En total se han conservado 16.700 piezas, agrupadas en 300 tipologías diferentes.

Durante la Guerra Civil, una bandera con la hoz y el martillo coronaba la azotea del edificio de las cuadrigas, que fueron pintadas de negro para evitar que sirviesen de referencia a los aviones que bombardeaban Madrid

Un poco de historia
La actual zona que comprende la plaza de Canalejas y la calle Alcalá, fue en su momento un lugar insalubre con casas hacinadas unas sobre otras sin orden ni concierto. Una estampa bastante frecuente en el Madrid de finales del XIX que fue desapareciendo con el derribo de manzanas enteras para crear grandes espacios y avenidas al más puro estilo haussmaniano; creando así, amplias y luminosas calles, con nuevos lugares de reunión y ocio como el café de Fornos, el café Suizo o Lhardy, entre otros.

Edificio de La Equitativa en 1891

Edificio de La Equitativa en 1891

Las entidades bancarias
Esta nueva zona fue la elegida por una serie de entidades bancarias para crear sus sedes con nuevos edificios monumentales que mostrasen a los madrileños su poder. La sociedad estaba cambiando y el nuevo motor económico será el capitalismo. Los bancos se presentan a los ciudadanos como una fuerza emergente e imparable que ha llegado para quedarse.

La Equitativa
El primer edificio que se va a construir en la zona será la filial estadounidense The Equitable Life Assurance Society of the United States, conocida como La Equitativa, en la confluencia de las calles Alcalá y Sevilla. Su construcción se realizó entre 1882 y 1891, siguiendo un proyecto del arquitecto José Grases Riera, condiscípulo de Gaudí. El proyecto madrileño tiene algunas  similitudes con otras sedes de la compañía estadounidense, como el Palais Equitable de Viena. Además de sede de la aseguradora, el edificio tuvo viviendas, e incluso José Grasés vivió en la planta superior del edificio, encargándose de la conservación del mismo. También fue sede de la embajada de Japón, del Casino de Madrid y del Círculo de Bellas Artes, antes de que estas dos últimas entidades tuviesen sus propios edificios.
El solar donde se construirá el edificio de la Equitativa, era triangular, lo que hizo que su fachada se rematase en un chaflán  coronado por un reloj sujeto por dos figuras femeninas de bronce dorado, que representan la alegoría del Pasado y el Porvenir.
Más tarde, en 1920, el Banco Español de Crédito compró el edificio, que será reformado por el arquitecto Joaquín Saldaña para su nuevo uso. De esta época son tanto la rejería de las ventanas de la planta baja como el patio interior de operaciones.
En 1944 el nuevo patio se cubrió con una magnífica vidriera fabricada por Maumejean. Desaparecieron la escalera principal de José Grases y las columnas de fundición. Hacia 1954-1955 se ejecutó la segunda fase de la reforma, consistente en la ampliación de una planta y un ático y un sobreático retranqueados. Hasta ese momento el edificio tenía seis plantas; con la remodelación pasó a tener ocho.
En el año 2001 el Banco de Santander, propietario del inmueble, trasladó los servicios bancarios de Banesto a su nueva sede financiera en Boadilla del Monte, dejando vacío el edificio, que había sido declarado en 1999 Bien de Interés Cultural. En diciembre de 2012, el Santander vendió a Villar Mir los edificios de la zona de Canalejas con la idea de construir el complejo que hoy se está llevando a cabo.

El edificio de las Cuadrigas
Otro de los iconos madrileños de la zona de Canalejas es el llamado edificio de las Cuadrigas. El Banco de Bilbao eligió el número 16 de la calle Alcalá, esquina con la calle Sevilla, para su sede en Madrid. El edificio fue construido por el arquitecto Ricardo de Bastida y Bilbao, entre 1920 y 1923. La construcción del edificio costó cuatro millones de pesetas de la época.  La fachada, inicialmente simétrica, estaba compuesta por ocho columnas jónicas gigantes, que dividen verticalmente la fachada, coronada por una balaustrada. Rematan el conjunto dos torreones en cuyas cimas se colocaron en 1922 las famosas cuadrigas, el elemento más representativo del conjunto. Estas cuadrigas representan la fuerza y el poder del Banco Bilbao como principal entidad bancaria. Cabe destacar que el Banco Bilbao aportó gran parte del capital para la construcción de la cercana Gran Vía. Curiosamente los aurigas no están en una posición real, sino que se levantan sobre los carros, con un carácter dominante, para poder ser vistos desde abajo, dominando el horizonte de la ciudad.   Los conjuntos escultóricos de las cuadrigas fueron fundidos con 25 toneladas de cobre, bronce, plomo y hierro, y son obra del escultor vasco Higinio Basterra. En origen, se recubrieron de una lámina de latón para que brillasen sobre los cielos de Madrid. Las figuras se fundieron en la fábrica Codina Hermanos, en Vizcaya. En el viaje que hicieron hacia Madrid, uno de los caballos de una cuadriga, increíblemente se perdió. El propio Higinio Basterra recorrió estación por estación  hasta que lo encontró, a pocos kilómetros de Madrid.
Durante la Guerra Civil, el edificio fue incautado y usado como “Palacio de los Partidos”. La fachada llegó a exhibir las siglas del Frente Popular y de los Sindicatos. Una bandera con la hoz y el martillo coronaba la azotea. Fue en este momento cuando las cuadrigas fueron pintadas de negro para evitar que sirviesen de referencia a los aviones que bombardeaban Madrid.
El crecimiento de la entidad obligó a que realizasen obras de ampliación en el edificio, para ello se compraron algunas fincas colindantes. En este periodo se amplió la fachada hacia la calle Sevilla, dejando de ser simétrica. Esta reforma fue llevada a cabo por el arquitecto Pedro Bidagor, entre 1953 y 1956. En los setenta se llevaron a cabo nuevas reformas, igualmente de la mano de Bigador.
El 10 de junio de 1999 la Comunidad de Madrid declaró al conjunto BIC, en la categoría de Monumento.
En el año  2001 se realizó la última gran intervención en el edificio y en el 2006 El BBVA lo vendió a la inmobiliaria GMP; la cual puso en alquiler las oficinas que lo componen. Actualmente y  desde el 2010 el edificio es la sede de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.
El directo Álex de la Iglesia inmortalizó  las famosas cuadrigas en la escena final de su película “La Comunidad”, en la que la actriz Carmen Maura aparece colgada de una de ellas.

// por Alfonso Espinosa y Luis Pérez Nieto, historiador del arte, gestor cultural y presidente de Madrid en Ruta.

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