Cómo apoyar a tu hijo cuando es brillante

El blog de educación Tiching publicaba un artículo sobre los mejores Ted Talks de niños. videos de conferencias de pequeños genios de entre 8 y 12 años que sorprendieron al mundo. Impresionan sus capacidades y sus conclusiones, y demuestran claramente que un niño también puede desarrollar novedades interesantes para la sociedad.

Creció odiando los leones porque se comían el ganado, sustento de su comunidad masai en el Parque Nacional de Nairobi, Kenia. Se llama Richard Turere y tenía 13 años cuando inventó un sistema de luces destelleantes alimentadas con energía solar que lograron parar los ataques de los leones a sus vacas. Muchas otras tribus le pidieron que instalara el mismo sistema y un año después conseguía una beca para estudiar en el mejor colegio de su país. En el final de su charla Turere se muestra emocionado porque ha viajado en avión hasta Long Beach, California y comenta que de mayor quiere ser piloto.

CLICA sobre la imagen para ver su charla completa.

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Este es sólo uno de los muchos ejemplos de niños que sorprenden al mundo con sus ideas. En muchas ocasiones no hablamos de niños superdotados, simplemente se trata de imaginación, capacidades y oportunidades, pero aunque la necesidad o el coraje son muchas veces lo que mueve a estos pequeños a descubrir, es necesario crear un entorno que facilite cada coyuntura. Comenzando por una educación basada más en la motivación que en la obligación. El resto de las charlas TED de niños destacada por el blog Tiching, nos descubre a Jack Andraka, que antes de cumplir los 16 años desarrolló un test económico y eficaz de detección precoz del cáncer de páncreas.

Según el psicólogo Miguel Ángel Funes, “cualquier iniciativa de un niño debe encontrarse con un contexto favorecedor. El motor de todo desarrollo educativo es la motivación”

Para el neurocientífico Beau Lotto los niños pueden y tienen que participar en la ciencia para ayudar a cambiar las percepciones, porque “ellos son expertos en juego y eso es interesante”. Y lo demuestra apoyando el trabajo de Amy O´Toole, una niña de 12 años que con sus compañeros de clase presentaron un proyecto llamado Abejas de Blackawton, que como ella misma explica (y ha publicado en revistas científicas) comenzó con una extraña pregunta: ¿Pueden los hombres y las abejas pensar de la misma manera?

Otros ejemplos son, la niña de 15 años Tavi Gevinson, que ha creado una revista online llamada Rookie, en la que busca personajes femeninos que sirvan de modelo para la conducta de los adolescentes o el niño Thomas Suárez que con 12 años creó su propio videojuego, llamado Bustin Jieber, y que hoy ayuda a otros niños a diseñar sus juegos y apps.

Según el psicólogo Miguel Ángel Funes, experto en altas capacidades, el talento conlleva siempre un factor genético, aunque no se ha determinado en qué medida, y menciona una frase del Vicerrector de innovación y desarrollo educativo de la Universidad Internacional de La Rioja, Javier Turón, que dice: “El talento que no se cultiva, se pierde” para continuar explicando que cualquier inciativa de un niño debe encontrarse con un contexto favorecedor.

Motivación Según Miguel Ángel Funes, el motor de todo desarrollo educativo es la motivación y más cuando el niño destaca en aptitudes e inquietudes. “A los niños hay que darles lo que piden para alimentar su intelecto, igual que le damos de comer”, explica Funes. “Un error muy común es que unos padres jueguen con su hijo al que les gustan los números, haciendo problemas y que el colegio les pidan que dejen de estimularle porque se aburre en clase. Los colegios tienen la obligación de ofrecer una educación a niños con altas capacidades, de la misma forma que lo hacen con uno que tiene dislexia”, continúa Miguel Ángel Funes. Las soluciones que a día de hoy están dando los colegios a este tipo de situaciones (aunque depende mucho de las Comunidades Autónomas y de los propios profesores o tutores) es el aceleramiento de curso o la flexibilización de asignaturas. En el primer caso, el alumno avanzará un curso por delante de su edad y en el segundo, el alumno atenderá a la clase en la que haya demostrado un talento especial de un curso por encima del que está matriculado.

Formar al profesorado Los padres por instinto sabrán cuando su hijo tiene la necesidad de aprender y de participar en acciones que a priori no tienen que ver con su edad o día a día. Comienza aquí la tarea de atender a estos niños. Hay que comunicarse con el colegio para trabajar conjuntamente en su formación. Según Miguel Ángel Funes: “Falta formar al profesorado en estos temas para que sepan identificar y atender a los alumnos que los requieran. Actualmente, son las personas las que se implican con estos niños y no las instituciones. Las soluciones vienen, en demasiadas ocasiones, por la acción de un buen profesor antes que por la estructura organizativa de un ministerio o consejería de Educación”.

La psicóloga Olga Ajuria, coordinadora del departamento de orientación del colegio Estudiantes Las Tablas, cree que: “a los alumnos brillantes hay que tratarlos con normalidad sin olvidar sus capacidades, destrezas o ritmos de trabajo, intentando que sean personas felices. Según los estudios de Genard y Castello, la opción más adecuada es la de una escuela comprensiva que dé respuesta a todos los alumnos, incluídos a aquéllos que tienen talentos”.

“Valóralo por lo que es, en lugar de por lo que pueda llegar a ser” Para la directora técnica de infantil y primaria del colegio Liceo Europeo, María Dolores Molina, los niños brillantes “al igual que todos los niños, necesitan cariño, amistad, tiempo libre, normas de conducta razonables, técnicas para gestionar el tiempo y actividades creativas. Valóralo por lo que es, en lugar de por lo que pueda llegar a ser”. Por otro lado, opina que el sistema educativo “no está preparado para atender a estos niños, ya que “se sienten motivados por el afán de saber y no por sacar unas buenas notas”. La directora técnica del Liceo Europeo piensa que “los niños de alta capacidad sí podrían realizar puntualmente proyectos universitarios ya que necesitan compañeros de nivel intelectual similar. Aprenden mejor y están más motivados cuando la formación se realiza a un ritmo y nivel que responde a su preparación”, concluye.

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